
martes, mayo 26, 2009
martes, abril 28, 2009
Cap07 Julio el Pelicano
Julio es un pelicano que llegó de la florida. Los muchachos con sus ansias de cazar todo lo que se mueva le rompieron un ala a pedradas a pesar del cuidado que tratan de tener los pescadores para que estas cosas no ocurran. Pero Julio le tocó lo peor, inválido tuvo que quedarse viendo como sus compañeros volvían a la florida tranquilamente en su vuelo pausado y alto. Cuentan los pescadores que cuando regresan, ya no quieren a Julio, lo miran de malas maneras y si es posible lo atacan con furia de venganza. Algunos dicen que porque Julio dejó abandonado en la florida mujer e hijos, otros que por problemas políticos pelicanienses. Nadie sabe la verdad. Solo que Julio cada día implora un poco de pescado para sobrevivir. Siempre fue libre y ahora, mas que el ala le duele depender de los que tienen la comida. El no puede hacer nada, no puede pescar, no puede irse, los de allá no lo quieren por quedarse. Con suerte sobrevivirá con lo que le den el resto de sus días hasta que suceda algo bueno como que se le sane el ala derecha rota por las piedras y emprenda vuelo de nuevo o sobrevivirá el resto de sus días sin ningún cambio en su triste situación. Lo que más le entristece es que no sabe si ese cambio está cerca o nunca va a suceder. Mientras, va tirando más o menos………. y……
........¿De que estaba hablando?......
lunes, abril 27, 2009
Cap05 Unos atardeceres mas y ya
Tranquila niña mía, en unos atardeceres mas, todo cambiará para bien.
sábado, abril 25, 2009
Cap04 La canción de nuestros Padres
Apto para ver en HD(Alta Definicion) y pantalla completa presionando los botones al efecto en la parte inferior derecha de la ventana del visor una vez comenzado a reproducirse el video.
viernes, abril 24, 2009
Cap03 Despacio.....despacio.
En la Habana se camina despacio porque no hay adonde llegar. No es el paradigma de los lugares y si de las contradicciones. Puedes ver un BMW o un Audi de última generación propiedad de un estado donde no se pueden comprar medicamentos contra el cáncer o pintar las escuelas.

En la Habana las guaguas no circulan, bajan escaleras de tantos baches y desniveles que hay en las calles. Ir a 60 kilómetros/ hora es romper la velocidad de la luz. Porque la luz, como las demás cosas físicas en La habana no obedecen a leyes terrenales. La luz en la Habana es viscosa y tiene vida propia. Por eso oirás a los Cubanos diciendo todo el tiempo, se fue la luz, vino la luz. No importan las fuertes inyecciones de petróleo o dólares, la luz es de las pocas cosas que se mueve con libertad en La Habana. Por las calles ves a los Cubanos mezclados con las almas que ya no están, en un breve momento vi la mía, pero cuando fui a hablarle se escurrió por un pasillo obscuro e interminable. Me dio miedo entrar. Quisiera que viniera conmigo adonde estoy ahora pero lo mas que he logrado es que se acerque al mar y huya despavorida terradentro otra vez. La Habana no está en este tiempo ni en ningún tiempo posible, es de esos sitios donde la gente muere esperando ser normal como el resto de los mortales pero ese valor se les está negado. En La Habana, o susurras, o eres un alma. No tienes celulas, sino noticias y en los momentos felices puedes suspirar. La Habana es un sitio de suspirantes.
En la Habana las guaguas no circulan, bajan escaleras de tantos baches y desniveles que hay en las calles. Ir a 60 kilómetros/ hora es romper la velocidad de la luz. Porque la luz, como las demás cosas físicas en La habana no obedecen a leyes terrenales. La luz en la Habana es viscosa y tiene vida propia. Por eso oirás a los Cubanos diciendo todo el tiempo, se fue la luz, vino la luz. No importan las fuertes inyecciones de petróleo o dólares, la luz es de las pocas cosas que se mueve con libertad en La Habana. Por las calles ves a los Cubanos mezclados con las almas que ya no están, en un breve momento vi la mía, pero cuando fui a hablarle se escurrió por un pasillo obscuro e interminable. Me dio miedo entrar. Quisiera que viniera conmigo adonde estoy ahora pero lo mas que he logrado es que se acerque al mar y huya despavorida terradentro otra vez. La Habana no está en este tiempo ni en ningún tiempo posible, es de esos sitios donde la gente muere esperando ser normal como el resto de los mortales pero ese valor se les está negado. En La Habana, o susurras, o eres un alma. No tienes celulas, sino noticias y en los momentos felices puedes suspirar. La Habana es un sitio de suspirantes.
jueves, abril 23, 2009
Cap02 Mi Habana, tu Habana
Todas las tropelías pasadas se olvidan en el mismo momento en que andas un poco por sus costillas. Me refiero a La Habana, esa ciudad tuya, mía y de todos. Llegas a casa malhumorado por los trabajos que te costó llegar pero un abrazo cálido te hace olvidar que ayer rabiabas o llorabas de nostalgias o impotencias. Todas las marcas desaparecen para dar paso a simples besos de un solo lado de la cara con la profundidad azul del mar cercano. El amor y los sueños van juntos de la mano esquivando el humo y las contramareas. Quizás cuando menos te lo esperas ya has encontrado el camino de tu vida y cuando menos lo esperas lo vuelves a perder. Nos fuimos de la Habana pero ella fiel nunca se fue de nosotros. La llevamos a cuestas, a rastras, encima y debajo. Nos pesa, nos traba y a veces no deja ni respirar. Pero para amar hay que sostener, aguantar y vivir con lo que se nos da a nuestro alcance. Es fácil olvidar. Es solo una simple ciudad derruida en una isla cercana, pero cada grano de arena que tiene nos rasga con el cariño y el odio de una pésima relación abandonada. La Habana es una mala mujer, por la cual estamos dispuestos a morir en duelo, a viajar miles de kilómetros, a volar si es necesario.
Ay Habana de mis sueños, quien te perdiera, quien tuviera el poder de borrarte de mí. Déjame ser suizo, africano, boliviano o de cualquier lugar hermoso del mundo. Déjame vivir en Río o en Nueva York, pero déjame como yo te dejé de una vez. No me gastes mas mis horas de fotografías y pensamientos, no me hagas ver en tus sitios a las personas mas lindas del mundo ni me hagas respirar el hedor de tus calles como algo materno. No me hagas saborear la sal disuelta en el aire como energía vital. Si puedes mi Habana... Déjame.
Ay Habana de mis sueños, quien te perdiera, quien tuviera el poder de borrarte de mí. Déjame ser suizo, africano, boliviano o de cualquier lugar hermoso del mundo. Déjame vivir en Río o en Nueva York, pero déjame como yo te dejé de una vez. No me gastes mas mis horas de fotografías y pensamientos, no me hagas ver en tus sitios a las personas mas lindas del mundo ni me hagas respirar el hedor de tus calles como algo materno. No me hagas saborear la sal disuelta en el aire como energía vital. Si puedes mi Habana... Déjame.
miércoles, abril 22, 2009
Y entonces me fuí a La Habana......
Después de 10 largas horas cuando ves tierra comprendes con la euforia que gritaría Rodrigo de Triana al ver un pedazo de esta isla que parece estar tirada como a nadie le importa en medio del Caribe. Solo que Don Triana no estaría pensando en tener problemas en una aduana impredecible y atroz, protegida por leyes absurdas prestas a expoliar a cualquier visitante entretenido. Ya estaba advertido. Aunque la aerolínea permitiera el transporte de dos equipajes de 23 kilos cada uno y uno de mano de 10 esta regla no servía de mucho, ya que como sabemos estos controles de pesos es para vigilar cuanto se carga el avión y cuanto tienen que soportar por cada bulto los trabajadores del aeropuerto que a veces tienen que cargar con ellos. Pero lo raro, lo inexplicable es que al terminar el viaje y recoger tus maletas solo puedes entrar al país 30 kilogramos de los mas o menos 50 que te dejan cargar en el avión (¡WARNING!) 30 kilogramos, deben saberlo si van a viajar a la isla del absurdo, solo 30 kilos. Quizás detrás de todo esto haya una buena intención. Pensemos positivo, quizás la isla se está hundiendo y haya que controlar todo el peso que se mete en ella. Quizás la aduana no quiere que tú, viajero ambicioso y conocedor de las carestías de las familias o amigos que tienes dentro te dañes las vértebras con tanto equipaje. Pero no he comprobado aun estas hipótesis por lo pronto, voy pensando en positivo y no me paso de los 30 Kilos porque te los cobran en Moneda fuerte y bastante caro, lo que me lleva a otra idea. Puedes hundir la isla o puedes joderte las vértebras si pagas, este mundo está muy mal, el dinero lo puede todo, incluso crear leyes de libre albedrío en contra de los bolsillos de los viajantes. Tengo que decir que el trato en la aduana fue excelente, correcto y muy rápido. Me quedé impresionado de cómo habían hecho algunos cambios para agilizar el cobro...Perdón los tramites de la aduana. Le pregunté al agente que me atendió que como habían logrado hacer esta mejoría me respondió mirando a todos lados…..
Por suerte no llevaba nada que les pudiera interesar. Llámese cositas tecnológicas, solo mi cámara en mano por la cual como siempre hago, haré que ustedes, visitantes de este blog vean por mis ojos lo mismo que vea yo.
lunes, abril 20, 2009
Gaspar, El Lugareño
El blog Gaspar, El Lugareño fue atacado hoy. Como ya he explicado en varias ocasiones, no se de tecnología , ni de IPs, ... así que estoy buscando asesoría entre los amigos que de esto saben, mas el reporte a Blogger ya hecho.
El blog será reparado lo antes posible, y seguirá siendo el lugar que muchos conocen, es lamentable que esto ocurra, no solo por que hayan "desordenado" este blog (y otros) sino porque existan personas incapaces de crear, o simplemente de intercambiar ideas y la solución a la que solo puedan acudir sea destruir.
Por supuesto no estoy alegre por esta muestra de impotencia intelectual. Por supuesto los mediocres seguirán siéndolos, aunque no existiera Gaspar, El Lugareño.
Si la molestia son las criticas, o la calidad, o la apertura al debate, o la belleza del blog, siempre existirán espacios con estas características, como ya hay numerosos ejemplos dentro de la blogosfera cubana.
Si la molestia es por las buenas relaciones sociales que a través de la blogosfera se crean, solo podría aconsejar , incorpórese que siempre será bienvenido, ..
Si los molestos provienen de la Isla, no lo creo, pero es posible, ...
Agradezco publique estas palabras en su blog,
Saludos
Joaquin Estrada-Montalvan
El blog será reparado lo antes posible, y seguirá siendo el lugar que muchos conocen, es lamentable que esto ocurra, no solo por que hayan "desordenado" este blog (y otros) sino porque existan personas incapaces de crear, o simplemente de intercambiar ideas y la solución a la que solo puedan acudir sea destruir.
Por supuesto no estoy alegre por esta muestra de impotencia intelectual. Por supuesto los mediocres seguirán siéndolos, aunque no existiera Gaspar, El Lugareño.
Si la molestia son las criticas, o la calidad, o la apertura al debate, o la belleza del blog, siempre existirán espacios con estas características, como ya hay numerosos ejemplos dentro de la blogosfera cubana.
Si la molestia es por las buenas relaciones sociales que a través de la blogosfera se crean, solo podría aconsejar , incorpórese que siempre será bienvenido, ..
Si los molestos provienen de la Isla, no lo creo, pero es posible, ...
Agradezco publique estas palabras en su blog,
Saludos
Joaquin Estrada-Montalvan
lunes, marzo 16, 2009
Día de morirme de risa.
El humor popular es ese que sin pensar mucho nos arranca las risas que no nos imaginabamos en menos de un segundo. La historia de estos personajes es bastante larga es interesante. Un periodista supo recogerla para que por muchas generaciones gozaramos de la sabiduría popular, humilde, pobre y a la vez creativa. Este personaje, apodado en España , risitas y su "cuñao" sentaron pautas en los humoristas modernos y jóvenes. Pero hoy pongo este video porque es de las cosas que mas me han hecho reir en España. No hace falta grandes libretos o guiones, grandes producciones para con este tipo de historias reales contadas por los protagonistas de una manera optimista a pesar de ser quizás de los momentos peores de sus vidas. Esto es humor popular y lo demás es bobería señores.
jueves, marzo 05, 2009
El rastro de Madrid
Hoy he vuelto a preguntarme porque blogeo. Sigo sin descubrirlo. Quizás lo que cuente no tiene ningún uso, nada más que ser un espejo de la memoria andante. Mi blog es el sitio donde la memoria se mira al espejo. Pero aún así, no lo tengo claro. Eso sí, me gusta venir aquí y ver que los recuerdos están guardados en un sitio donde puedo visitarlos, verlos que están escritos y no en un sitio nebuloso y confuso que con el tiempo se va centrando en olvidarlos.
También me gusta hacer videos, es un entretenimiento trabajoso, difícil y a veces costoso. Pero es interesante para mí, un fanático de las memorias ver a todas las personas que se quedan conmigo dentro de mi cámara. Madrid es un sitio excelente. Cuando hace sol saltan los colores quizás más que en casi toda Europa y de hace unos días a esta parte me he prometido mirar el sitio donde estoy, donde voy, donde vivo. Esta ciudad está viva. Debemos mirarla, respirarla, soñarla y quererla como el resto de los sitios que están en nuestras almas. A propósito, es costumbre en mis videos tener una especie de alma guía, por lo general una persona que quiera mucho, esta persona siempre se mezcla en el entorno que retratan mis cámaras y raras veces intervienen en un cuadro completo, es como un punto que me centra en la realidad, porque en general cuando filmo también sueño y no logro centrarme en nada terrenalmente correcto. Por eso mis videos son raros y a alguien que entienda le parecen de una calidad técnica horrible. Gracias. En este video esa persona guía a la que quiero mucho le he dedicado unas fracciones de segundos porque me hace sonreír, he puesto la escena en blanco y negro porque al verla me he quedado todos los colores para mi, esos segundos son vitales para que mi ánimo se cargue a seguir escribiendo, a seguir filmando. No la busquen. Es como una musa o una cosa rara de estas mitológicas que solo habita en mis sueños.
También me gusta hacer videos, es un entretenimiento trabajoso, difícil y a veces costoso. Pero es interesante para mí, un fanático de las memorias ver a todas las personas que se quedan conmigo dentro de mi cámara. Madrid es un sitio excelente. Cuando hace sol saltan los colores quizás más que en casi toda Europa y de hace unos días a esta parte me he prometido mirar el sitio donde estoy, donde voy, donde vivo. Esta ciudad está viva. Debemos mirarla, respirarla, soñarla y quererla como el resto de los sitios que están en nuestras almas. A propósito, es costumbre en mis videos tener una especie de alma guía, por lo general una persona que quiera mucho, esta persona siempre se mezcla en el entorno que retratan mis cámaras y raras veces intervienen en un cuadro completo, es como un punto que me centra en la realidad, porque en general cuando filmo también sueño y no logro centrarme en nada terrenalmente correcto. Por eso mis videos son raros y a alguien que entienda le parecen de una calidad técnica horrible. Gracias. En este video esa persona guía a la que quiero mucho le he dedicado unas fracciones de segundos porque me hace sonreír, he puesto la escena en blanco y negro porque al verla me he quedado todos los colores para mi, esos segundos son vitales para que mi ánimo se cargue a seguir escribiendo, a seguir filmando. No la busquen. Es como una musa o una cosa rara de estas mitológicas que solo habita en mis sueños.
El rastro de Madrid.
Debe su nombre a que en la zona donde se instala se ubicaban antaño varias tenerías o curtidurías en torno a la calle de la Ribera de Curtidores cerca del matadero que se encontraba en la ribera del Río Manzanares, por lo que al transportar arrastrando las reses ya muertas con sus pieles desde el matadero hasta las curtidurías, se dejaba un rastro de sangre Una oscura leyenda atribuye también el nombre a la sangre que dejaban los condenados a garrote vil, que eran ejecutados públicamente en este lugar. El término también significaba las afueras, límite hasta donde alcanzaba la jurisdicción de los alcaldes de Corte.
Puede parecer agobiante, pero muchas veces nos metemos en sitios absolutamente saturados de gente. La mayoría de las cosas que se puede comprar aquí tienen mejor precio que en otros sitios, y además, hay una tradición de tapeo por la zona muy interesante, con bares muy típicos.
Un Madrileño dice del rastro:
Puede ser cutre, peligroso, incómodo, sucio, desordenado y hortera, pero al mismo tiempo es uno de los lugares mágicos de Madrid. Hay que ir temprano, sin prisas, sin prejuicios, con cuidado pero recorriéndolo entero, calle a calle, puesto a puesto, rincon a rincón. Hay de todo, objetos vulgares a precios astronómicos y preciosidades secretas que se pueden conseguir a precios ajustados. Todo depende del tino, la paciencia y la capacidad de mirar y ver del comprador. Y, además, no es obligatorio comprar, se puede disfrutar mucho paseando y preguntando. Recordar cosas vividas, objetos que usamos y perdimos y que ahora allí regresan a nuestro encuentro. Y aprender, de la gente que vende en la calle (duro oficio) de los tenderos con historias, de los compradores que saben lo que buscan. Es verdad que hay mucha morralla, mucha bandera y mucho objeto del todo a cien, pero rascando un poco aún aparece el espíritu del Rastro de toda la vida.
Muebles, juguetes, ropa, cámaras de fotos, relojes, radios, cromos, revistas, libros, objetos diversos. Todos de segunda o tercera mano, algunos verdaderas joyas con historia.
Puede parecer agobiante, pero muchas veces nos metemos en sitios absolutamente saturados de gente. La mayoría de las cosas que se puede comprar aquí tienen mejor precio que en otros sitios, y además, hay una tradición de tapeo por la zona muy interesante, con bares muy típicos.
Un Madrileño dice del rastro:
Puede ser cutre, peligroso, incómodo, sucio, desordenado y hortera, pero al mismo tiempo es uno de los lugares mágicos de Madrid. Hay que ir temprano, sin prisas, sin prejuicios, con cuidado pero recorriéndolo entero, calle a calle, puesto a puesto, rincon a rincón. Hay de todo, objetos vulgares a precios astronómicos y preciosidades secretas que se pueden conseguir a precios ajustados. Todo depende del tino, la paciencia y la capacidad de mirar y ver del comprador. Y, además, no es obligatorio comprar, se puede disfrutar mucho paseando y preguntando. Recordar cosas vividas, objetos que usamos y perdimos y que ahora allí regresan a nuestro encuentro. Y aprender, de la gente que vende en la calle (duro oficio) de los tenderos con historias, de los compradores que saben lo que buscan. Es verdad que hay mucha morralla, mucha bandera y mucho objeto del todo a cien, pero rascando un poco aún aparece el espíritu del Rastro de toda la vida.
Muebles, juguetes, ropa, cámaras de fotos, relojes, radios, cromos, revistas, libros, objetos diversos. Todos de segunda o tercera mano, algunos verdaderas joyas con historia.
domingo, marzo 01, 2009
jueves, febrero 26, 2009
No mezclar Ron con limón
Algunas personas se alimentan del pasado. Yo por ejemplo. No engorda. El pasado NO es una animal que tu matas y te comes, no. Tampoco es una planta que cortas y una vez consumida muere para siempre. No es algo que haya que replantar, regar o cuidar porque existe por si solo y se regenera aun en contra de la voluntad del que lo sufra o lo disfrute según sea el caso. Genera la misma polémica que las demás cosas humanas o terrenales como el amor, la guerra o la evolución. Está unido en una relación enfermiza a la memoria. Uno no puede existir sin el otro, son complementos que a su vez por si solos también son capaces de actuar sobre los estragos o los logros de la vida de cada cual. A pesar de todo lo anteriormente dicho, el pasado es como un animalito que a veces te mima, o te hace reír. Recordar los viejos tiempos, o no necesariamente buenos te puede ayudar en un día tedioso ó monótono. Cuando vives en un sitio seguro. La memoria te puede enseñar quien eres, cuando te quejas de que tu teléfono móvil de ultima generación no le caben tantas canciones Mp3 como quisieras, o de tu flamante carro que no tiene la potencia de el de al lado para que no te adelante esos escasos segundos en los que queremos salir primero de un semáforo para no ir a mas ningún sitio que un monótono trabajo donde no eres nada mas que una absurda herramienta. Es un buen momento para echar mano de la memoria, pensar que una vez reímos sin nada. Recordar que el mar era nuestra única pregunta y fin. Que ver un pez saltando daba suerte para ese día y la ilusión de conseguir un amor prohibido era la meta más imposible que teníamos. Nuestras metas ahora son otras. Metas que no están en nuestras manos ni en nuestra palabra, que las tenemos por seguir la corriente a una sociedad que te exige eso. Tener metas, mientras más grandes mejor. Incluso las imposibles metas materiales de las que se alimentan muchos. Por eso no me adapto, y me gusta no adaptarme. Ningún tiempo pasado fue mejor, solo que el actual es diferente. Hay palabras que te hacen pensar….
Estimado Yoyi:
Veo que con frecuencia te embarga la nostalgia que se agudiza cuando uno está lejos de su tierra y de su gente y lo comprendo. Sin embargo hay que impedir que las cadenas de esos recuerdos no sean un lastre que te impida vivir el presente con plenitud sin perder la esperanza en un futuro mejor...
Un abrazo
Hay personas que navegan sobre la razón, el pensamiento y la experiencia. También cualquier día es bueno para cambiar. Cambiar es el principio de las cosas nuevas ya sean buenas o malas. Quizás es lo que necesito para ver el sitio donde vivo de manera diferente.
Quizás ha llegado un momento de hacer cosas distintas, mirar al suelo, al cielo. Ninguna vaga esperanza de vivir tiempos hermosos y simples va a volver porque es matemáticamente imposible. Quizás debo fijarme en los techos de Madrid o en las calles de la hermosa Barcelona, en los prados de las sierras de Ávila o en los hielos de la inmensa cordillera pirinea. Creo que ha llegado el momento de estar aquí. Después de más de 7 años, estoy viendo venir un alma que debe ser la mía. Se cansó como todos de esperar que las cosas mejorasen en mi sitio natal. No va a ser por ahora y se iba a morir sin fe, sin tierra y sin mi, así que quizás por eso ha venido. No hay nada que disculpar. Aquí estamos, no valemos para cambiar las cosas porque en principio no nos ponemos de acuerdo para nada, somos rebeldes inútiles. No se puede responder a una coz con una coz y es lo que venimos haciendo generacionalmente por siempre. No sé. Cuando pasan muchos años y no se llega a ningún sitio quizás uno deba cambiar de rumbos, este que llevamos quizás navega por el borde de ese disco que es la tierra y que algunos por educación piensan que es redonda. Hoy es un día raro. Como siempre estoy diciendo y pensando cosas que quizás nunca voy a hacer, pero no está mal darle vueltas a la chola, olla, bola, cabeza o como quieran llamarle. Mañana no he dicho nada. Esto no ha valido de nada, era solo un pensamiento.
Estimado Yoyi:
Veo que con frecuencia te embarga la nostalgia que se agudiza cuando uno está lejos de su tierra y de su gente y lo comprendo. Sin embargo hay que impedir que las cadenas de esos recuerdos no sean un lastre que te impida vivir el presente con plenitud sin perder la esperanza en un futuro mejor...
Un abrazo
Hay personas que navegan sobre la razón, el pensamiento y la experiencia. También cualquier día es bueno para cambiar. Cambiar es el principio de las cosas nuevas ya sean buenas o malas. Quizás es lo que necesito para ver el sitio donde vivo de manera diferente.
Quizás ha llegado un momento de hacer cosas distintas, mirar al suelo, al cielo. Ninguna vaga esperanza de vivir tiempos hermosos y simples va a volver porque es matemáticamente imposible. Quizás debo fijarme en los techos de Madrid o en las calles de la hermosa Barcelona, en los prados de las sierras de Ávila o en los hielos de la inmensa cordillera pirinea. Creo que ha llegado el momento de estar aquí. Después de más de 7 años, estoy viendo venir un alma que debe ser la mía. Se cansó como todos de esperar que las cosas mejorasen en mi sitio natal. No va a ser por ahora y se iba a morir sin fe, sin tierra y sin mi, así que quizás por eso ha venido. No hay nada que disculpar. Aquí estamos, no valemos para cambiar las cosas porque en principio no nos ponemos de acuerdo para nada, somos rebeldes inútiles. No se puede responder a una coz con una coz y es lo que venimos haciendo generacionalmente por siempre. No sé. Cuando pasan muchos años y no se llega a ningún sitio quizás uno deba cambiar de rumbos, este que llevamos quizás navega por el borde de ese disco que es la tierra y que algunos por educación piensan que es redonda. Hoy es un día raro. Como siempre estoy diciendo y pensando cosas que quizás nunca voy a hacer, pero no está mal darle vueltas a la chola, olla, bola, cabeza o como quieran llamarle. Mañana no he dicho nada. Esto no ha valido de nada, era solo un pensamiento.
sábado, febrero 21, 2009
Aquellos sitios de juegos (part 02)
Otro gran sitio de juegos. El parque Almendares. ¿Quien no fué a este sitio a alquilar botes en su tiempo? a buscar un sitio apartado, silencioso, con un misterioso río que corría en silencio cómplice de lo que estuvieras haciendo. Tambien era buen sitio para estudiar, para leer. En la sombra de sus árboles me leí las colecciones de Julio Verne, Emilio Salgari, Jesus Díaz, Eduardo del Llano, los libros de historia, etc. ahí en su momento, vendían yogurt de sabores de esas botellitas de cristal de cuarto de litro que ya no se ven, bombones a doce pesos la caja (carisimos) 5% de un salario medio. y en periodo especial cuando todo estaba completamente paralizado había una pizzería tan oculta que se podía ir a comer pizzas sin colas y nadie lo sabía. Recuerdo que la descubrí por el olor, estaba al final, colindando con el bosque de la Habana y no me lo quería creer, se rumoraba que en realidad era el uso por cuenta propia de un sitio del estado. acuerdo que se estilaba mucho en aquella época cuando los administradores no querían cerrar por reparaciones eternas sus cafeterías estatales que tanto dinero daban aun mas en la gran crisis por al que se estaba pasando. El golfito era un sitio de risas y reuniones, era tan simple que el reto era emborracharse y jugar entonces para agregarle emoción a la cosa. Por las noches era un sitio de miedo, de mitos e historias. A veces nos quedabamos hasta tarde contandonos terribles historias de miedo y despues no había valor de ir solo hasta casa. yo recuerdo que aunque fuese en dirección contraria, para ir a mi casa subía de nuevo a la calle 23 que era mas céntrica y despues bajaba por 26 o 24 según fuera la iluminación con las historias de aparecidos frescas aún en la memoria. Buen sitio, buen recuerdo.
lunes, febrero 16, 2009
Aquellos sitios de juegos (part 01)
Hace poco volví a este sitio. Es la Isla Japonesa del 1830, sitio que en el pasado fué casa del ministro de obras públicas de Cuba Carlos Miguel de Céspedes. De pequeño me colaba saltando varios muros con toda la pandilla del barrio para jugar en este sitio para nosotros misterioso y acogedor. Correr por sus túneles y pasadizos perseguidos por el que le tocaba era emocionante. Jugar a las espadas en el borde del puentecillo y el que se cayera al agua perdía, tomar por asalto la fortaleza cruzando a nado el foso de mar que la rodea y enfrentado a una feroz tribu de niños de otro barrio a pedradas en las cuales a más de uno hubo que darle puntos, era lo mejor de la época y el sitio. Hace poco volví y todo es pequeño, silencioso. No por eso el mar infinito deja de hacer su música contra las piedras coralinas colocadas cuidadosamente por artistas japoneses de la arquitectura. De ahí su nombre. La isla Japonesa del 1830. años despues, un buen sitio de pesca, también un buen sitio de amor con las novias del barrio y unica manera que la visitaramos de noche dado el miedo que le teníamos y la mitológica historia de que ese sitio por las noches se hundía y resurgía cada día al manecer, se que no es verdad pero en cada mañana de sábado cuando podíamos acudir a tan hermoso lugar se veían en todas las piedras un goteo intermitente, salían pequeños cangrejos de todos lados y había un fortisimo olor a mar y a algas. Olor que me trae miles de recuerdos de toda una vida. En los 90s se convirtió en un sitio en dolares y entonces si que no pudimos acercarnos más los chicos del barrio, ya no lo cuidaba el viejecillo que le daba de comer al mono que estaba encerrado en una jaula y se enfurecía cada vez que pasabamos tirendole cuanta cosa nos encontraramos en el camino, ahora lo cuidaban gente uniformada con armas y walkies. Era un reflejo de todo, doláres, prohibiciones, uniformados. Esta ultima vez que fuí, yo tenía dolares, pude pasar, me quedé atónito como el señor que tanto me persiguió con palos y piedras para echarme del sitio fue el mismo que me sirvió la cerveza amablemente. - ¿recuerda unos niños que le tiraban cascaras de mango al mono y se tiraban al mar cuando usted los perseguía? - le pregunté sin mas.
- El mono murió hace veinte años - dijo sin inmutarse - y esos niños, están intentando venir a molestar todos los días, a todas horas.
Filmé lo más que pude para llevar conmigo esa parte de mis recuerdos (como siempre hago) y al salir vi a los niños, en short de escuela, rotos, desteñidos, a piedras contra las matas de uvas caletas expoliadas por los pequeños nativos, tratando de subir al muro, tratando de entrar a a fortaleza de los dolares - ahí en la orillita hay un pedazo de andamio - le dije uno que me escuchó con extrañeza - si lo pones en el muro ya saltas. Malas ideas, malas ideas. todos entraron y en menos de un segundo mi mente se fué con ellos, correr descalzo, sin mas ropa que un short corroido por el salitre y las piedras, a gritos, a veces es un alivio para la memoria.
- El mono murió hace veinte años - dijo sin inmutarse - y esos niños, están intentando venir a molestar todos los días, a todas horas.
Filmé lo más que pude para llevar conmigo esa parte de mis recuerdos (como siempre hago) y al salir vi a los niños, en short de escuela, rotos, desteñidos, a piedras contra las matas de uvas caletas expoliadas por los pequeños nativos, tratando de subir al muro, tratando de entrar a a fortaleza de los dolares - ahí en la orillita hay un pedazo de andamio - le dije uno que me escuchó con extrañeza - si lo pones en el muro ya saltas. Malas ideas, malas ideas. todos entraron y en menos de un segundo mi mente se fué con ellos, correr descalzo, sin mas ropa que un short corroido por el salitre y las piedras, a gritos, a veces es un alivio para la memoria.
jueves, febrero 05, 2009
Los heroes que se van yendo de la memoria......
Mi Isola está plagada de héroes, héroes grandes, héroes anónimos. Gente que con el decursar del tiempo y la vorágine de la vida diaria vamos olvidando poco a poco como esa mancha de café en el mantel de nuestras madres que se va borrando, no por el detergente sino por el cansancio. Hay héroes en todas las esquinas, en todos los sitios, en todos los tiempos. Para mí, son irremplazables en la vida. A través de ellos aprendí a decir verdad, a soñar, a luchar por los sueños por muy utópicos o desalmados que sean y suelen serlo, no hay otra forma de llamar a los sueños mas que con estas palabras que para algunas personas pueden ser una ofensa. Los héroes están por lo general enfermos de sueños y en casos mas graves hasta de esperanza. La vida los lleva por los caminos mas duros y a veces hasta suelen comportarse como todo lo contrario, quizás por modestia, quizás por costumbre o porque la mayoría de las veces ellos mismos no saben que son héroes de alguien. Desde que tengo uso de razón ellos van pasando poco a poco por mi memoria hasta que se van, por eso intento que algunos se queden para siempre. Lo peor es que quizás en momentos en que estuvieron enfrente de mí, ni siquiera reparé en ello, lo vengo a pensar ahora, cuando ya no están. Cuando el tiempo y la situación me llevan a aferrarme a no olvidar las cosas que me han hecho como soy porque no quiero ser como el sistema donde vivo, pretende que yo sea. Quiero ser como nací y para eso debo asistir a mi pasado casi todo el tiempo, es eso lo que nos hace un poco humanos.
De pequeño no había juguetes en ningún sitio y los padres a veces se echaban en cara a si mismos una carestía tan penosa como esa, ya que quizás otra cosa no, pero los niños en cuba, los hijos, suelen ser sagrados. Es normal ver a una madre no comer o no vestirse por darle de comer a sus hijos, es normal ver a un padre recorriendo muchos kilómetros por conseguir algo de proteínas para sus retoños, además es un acto de orgullo, es una costumbre cubana y de ahí vienen muchos héroes. Uno de los juguetes mejores que tuve en todos los tiempos fue un fusil de madera que hizo mi padre a golpe de serrucho, lija y pintura, por desgracia como éramos dos había que pintarlos diferentes y se pintó con lo que se pudo, el de mi hermano azul claro y el mío era rosado. No daba ni una pizca de respeto aquel fusil, en los juegos.

Cuando “mataba” a alguien este nunca se moría, ni siquiera se inmutaba con los decibelios de las ráfagas mezcladas con saliva pulverizada que salía de nuestras bocas. Pero ese era mi juguete, el que me hizo mi padre, el mejor del mundo. Aunque fuera rosado, me duró casi hasta el día de hoy. Ahora en mis manos es muy muy pequeño y ya no es rosado, las capas de plywood que ha ido soltando lo han dejado en un desvencijado e irreconocible pedazo de madera contrachapada.
Un día andaba por ahí, no me acuerdo con quien, ni como. Solo que vi doblar por la esquina de un barrio destrozado y lleno de baches un pequeño autobús, tan pequeño como la caja de un refrigerador antiguo, con pequeñas rueditas y eso si, atestado de niños. Niños y más niños corriendo detrás del curioso artefacto esperando su turno. Por desgracia los detalles se me han borrado, creo que incluso a manera de broma delante llevaba un rotulo que decía (leyland) que era la marca de unos antiguos autobuses que corrían por las calles de Cuba, eso si, recuerdo que el volante estaba en el medio y lo conducía un señor muy delgado, de pelo blanco. Este señor mágico gozaba viendo la cara y el escándalo de los niños por “dar una vuelta.” Parado me quedé un rato mirando semejante sueño aparecido en la realidad. Estuve muchos días soñando con ese pequeño autobús. Era como si de pronto el mundo no fuera gigante, como si las cosas fueran más fáciles para un pequeñajo como yo. Le contaba con lujo de detalles a los de mi aula y no me creían, incluso de broma empezaron a llamarme Gulliver, nombre que me gustaba pero no duró mas que el día que hice la historia para tomar posesión de nuevo mis apodos el yoyi, o el flaquito.
Meses estuve escudriñando todas las calles de los sitios donde estuve con mi madre o con cualquiera de la familia a ver si aparecía de nuevo la ilusión rodante pero nada, quizás pasaron años y la guagüita no aparecía. No recuerdo si en silencio lloré por no haber pedido una vuelta o al menos haber preguntado donde vivía ese señor de pelo blanco que manejaba una guagüita del tamaño de una caja de cartón grande. Lo dí por perdido, como se pierden los sueños, como se pierden los héroes.
Un buen día, mi padre fue a casa corriendo a buscarme al mediodía. A la misma velocidad me sacó y me llevó a su trabajo sin decirme el porqué de tanto apuro. Al entrar en la base Náutica del INDER donde trabajaba me encontré con otro tesoro gigante, la replica de un pequeñísimo Jeep Land Rover rojo y el señor del pelo blanco, de ojos grandes y tristes aunque con una sonrisa humilde perenne en su rostro. Mi padre con orgullo me lo presentaba como haciéndome un regalo, pero los niños son raros, ni siquiera levanté la mano para responder a aquel mago que me tendía la suya. Recuerdo con mucha vergüenza que me quedé paralizado mirándolo y mirando el Land Rover.
- ¿quieres montar? - Me dijo con una voz seria como si le fallara, me senté dentro del carrito en menos de lo que puede contarse y otra vez el mundo dejó de ser ajeno, gigante y hostil para mí. Al sentarme dentro de ese pequeño engendro rojo sentí que había crecido, que ya era lo suficientemente mayor como para dominar todo lo que me rodeaba, la pequeña magia mecánica me hizo crecer de un tirón lo que después crecería en años, pero seguía siendo un niño, me bajé y no di ni las gracias, mis palabras solo fueron ¿Y la guagüita?
- La están arreglando – contestó aún disfrutando de mi fascinación.
- ¿Puedo montar mañana en el yipi (Jeep)?
- Todos los días que quieras, se va a quedar aquí por un buen tiempo.
Cada día, al salir de la escuela, sin quitarme siquiera el uniforme iba directo al trabajo de mi padre, este a duras penas me hacía casi por la fuerza comer algo porque no me interesaba mas nada en el mundo que montar en el Jeep rojo de Funes. Solo dios sabe cuantos miles de millas recorrí con mi imaginación en lo que con la boca hacia un ruido ensordecedor de un motor de Jeep con los fallos incluidos y los cambios de marcha. Recuerdo un día que me enfermé y no pude ir a montar en el Jeep de Funes, estuve en cama varios días y después mi padre me escuchó de nuevo haciendo como un motor en marcha y acelerando.
- Tiene buena compresión – le dijo a mi madre entre risas – eso es que ya está bien.
Hoy, muchos años después y como casi todo lo que hago, tarde, doy las gracias a Oliverio Funes por ser un héroe y ojala donde quiera que estés, me perdones por no habértelo dicho en ese momento y seas perdonado por los héroes que tuviste a tu alrededor y quizás te faltó decírselo, que a pesar de los ojos tristes y el pelo blanco o de una forma de ser no tolerada por ti, te quieren y te tienen por siempre en la memoria como un ser querido.

Nota: según se ve en la foto, al no haber tienda de materiales ni herramientas en Cuba, despues que este genio fabricara entre otras cosas esta pequeña replica de un Lan Rover real, le obligaron a inscribirlo como un coche propiedad del estado segun se lee en la matricula "estatal" que casi es tan grande como el frente del Jeep, Supuestamente lo había fabricado bajo la colaboración del " estado" el motor era un Briggs Stratton de dos cilindros (12HP) que se arrancaba con un pequeño cranque (manivela) y las ruedas eran de carretilla. No tenía cambios, solo marcha alante y atras y la la palanca era el tubo de una bomba de aire de bicicleta.
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Narrativa
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