Aunque era una noticia mas o menos esperada tras el accidente del Saeta, hoy se ha confirmado que por una parte, la Fundación Infante de Orleans suspende las exhibiciones acrobáticas de los primeros domingos de cada mes, y por otra que el propio Ministerio de Fomento ordena la paralización de las mismas a la espera de la investigación de la comisión de accidentes correspondiente.
Como normalmente la CIAIAC tarda de dos años en adelante en emitir estos juicios técnicos, pues ya sabemos lo que podemos esperar.
Foto: Alain Barroso.
El comunicado de la Fundación ha sido el siguiente:
Cuatro Vientos, 14 de mayo de 2013
En el día de ayer, el Patronato de la FIO comunicó a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, su decisión de suspender las demostraciones en vuelo de junio y julio, con el fin de disponer del tiempo necesario para, recopilando toda la información posible, ayudar a esclarecer los hechos e iniciar un proceso interno de análisis de nuestros procedimientos operativos que, aun viniendo avalados por más de 25 años de ejecución sin el menor incidente, siempre son susceptibles de revisión para aumentar los márgenes de seguridad.
La intención de la FIO es recuperar la actividad normal en el mes de septiembre, de no haber otra medida cautelar que nos obligara a ampliar el plazo.
Con posterioridad hemos recibido la noticia de la suspensión de las demostraciones en vuelo por parte del Ministerio de Fomento hasta recibir el informe de la CIAIAC, comisión con la que la FIO está colaborando estrechamente con el fin de establecer las causas del accidente.
La FIO comprende y respeta la decisión y comunica a sus socios y simpatizantes que está en su ánimo retomar las demostraciones en vuelo en cuanto sea posible.
Mientras tanto continuaremos con las demostraciones estáticas programadas.
Nuestra experiencia como gestores de una colección de aviación histórica tan importante nos obligan a elevar, cada día, los estándares de operación en todos los órdenes -organización, restauración y mantenimiento, operación de vuelo etc.- como venimos haciendo, con esfuerzo sostenido, en el cumplimiento de los fines que nos han sido encomendados.
Así mismo, la FIO, agradece las múltiples muestras de apoyo, cariño y solidaridad recibidas. Carlos Valle
Presidente del Patronato.
Imágenes del accidente:
Noticia del accidente.
Compilación de imágenes.
En mi (muy humilde) opinión (y ojala me equivoque) esto representa el fin definitivo de un evento que fue maravilloso mientras duró pero que no volveremos a ver los aficionados. Seguramente durante algunos meses se continúe realizando la exhibición estática, pero sin la necesidad de tener los aviones en vuelo, el mantenimiento se irá degradando. Es muy costoso realizar este trabajo en motores que nunca se arrancan y de madera y telas que apenas nadie trabaja ya sin que haya ningún objetivo como era hasta ahora.
En cosa de un año, los aviones de la fundación, que seguramente tampoco podrían volar una vez que se empiece a construir el complejo hotelero (léase putiferio) de EuroVegas acabarán en Getafe (si no recuerdo mal, ya había un principio de acuerdo desde hace años) , en algun tipo de museo que sin duda merecerá la pena visitar.
Pero claro, ya no será lo mismo.
Asi que... adiós Texan T6, adiós Polikarpov mosca, adiós bückers, adiós De Havilland Dragon Rapide, adios Chipmunk, adiós ...
Fotos Alain Barroso
Tomado de la web aerotrastornados. . http://preview.tinyurl.com/Aerotrastornados
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobús de origen británico de marca Leyland, los cuales fueron enviados a Cuba aun con las leyes de embargo.
Autobús de origen británico de marca Leyland, los cuales fueron enviados a Cuba aun con las leyes de embargo.
Autobús de origen británico de marca Leyland, Este es el modelo exacto que rodaba por Cuba.
Autobús de origen británico de marca Leyland, Este es el modelo exacto que rodaba por Cuba.
Autobús de origen británico de marca Leyland, Este es el modelo exacto que rodaba por Cuba.
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobús de origen británico de marca Leyland, Este en especifico rodaba por el Vedado.
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
Autobus GM de Generals Motors, que se le puso en Cuba el nombre de "Camberras"
¿Leyland o Camberras? Las primeras fueron guaguas de transporte público, las segundas de transporte escolar, ambas eran una guaguas muy grandes y cómodas donde viajamos los cubanos por muchos años en los 70s y quizás 80s. Por años llevaron los becados cada fin de semana, transportaron generaciones enteras a sus escuelas al campo. En esta imagen cuando las descargaban en el puerto de La Habana, así que quien sabe cual es esta ¿Leyland o Camberra?
En la tarde del lunes 1 de abril de 1980 una guagua de servicio urbano, la ruta 79 entró por la fuerza en la sede diplomática de la embajada del Perú en Ciudad de La Habana: En dicho autobús iban unas seis personas, quienes momentos antes habían fingido una avería para que los pasajeros la abandonaran. En el suceso, los dos guardias de la embajada armados con AK-Ms iniciaron un fuego cruzado que acabó con la vida de uno de ellos llamado Pedro Ortiz Cabrera. Este suceso detonó una de las grandes oleadas migratorias cubana hacia USA.
Estos hechos estuvieron silenciados por la prensa única de entonces hasta que vieron que la población se iba enterando por los rumores y la afluencia de vecinos con intención de abandonar Cuba aumentaba potencialmente, entonces el gobierno para manipular los datos que obligatoriamente ya tenía que sacar a la luz pública excarceló cientos de presidiarios de sus condenas por delitos gravísimos a cambio de que se mezclaran entre los refugiados en la embajada y sembraran el caos.
Riñas tumultuarias, violaciones, inanición fueron las palabras que la prensa de Cuba utilizó para definir lo que estaba pasando dentro de la sede por que un grupo de "delincuentes de alta peligrosidad" entre los que el estado contaba homosexuales (que en aquella época eran encarcelados y llamados delincuentes también por su orientación sexual) habían tomado por la fuerza la sede de dicha embajada. Pedro Ortiz Cabrera se convirtió en un mártir "Ajusticiado por las hordas pagadas por el imperialismo yanki" con disparos recibidos de su propio compañero ya que ninguno de los refugiados estaba armado. Pusieron imágenes en la televisión cubana de un benevolente estado mandando efectivos de la cruz roja con agua y cajitas de comida pero el grito de la multitud fue contundente y se quedó grabado en la mente de muchas personas de esa generación. ¡No queremos ni agua ni comida, queremos la salida! (Se refiere a la salida definitiva del país)
Este suceso fue conocido en toda Cuba como La embajada del Perú, mas tarde, ante las tensiones que se iban acumulando se abrió el puerto del Mariel al oeste de La Habana para que los cubanos-americanos vinieran en sus barcos privados a buscar a sus familiares con la obligación de llevar en cada barco a cientos de presos comunes que fueron excarcelados al efecto. Mas abajo se especifican mas detalles de este hecho de la historia cubana moderna.
Esta es una foto de la prensa cubana de la época que muestra el autobús balaceado en los predios de la sede diplomática.
Era la tarde del lunes 1 de abril de 1980. La ruta 79 hacía su recorrido normal de Marianao a La Víbora por la bella 5ta. Avenida de la otrora exclusiva barriada de Miramar, en sentido Oeste-Este, cuando su conductor anunció a los pasajeros que el vehículo se había descompuesto y que tenía que interrumpir el viaje y regresar al “paradero” o patio de autobuses, en las cercanías. En estas situaciones, no era una extrañeza que algunos amigos del chófer se quedaran a bordo del vehículo. Y así ocurrió… sólo que en esta ocasión se trataba de una farsa...
Héctor Sanyústiz, uno de los pasajeros y amigo del conductor, tenía el plan de penetrar en la embajada del Perú al pie de la citada arteria urbana. Así, el autobús inició el supuesto viaje de vuelta a su origen, pero al llegar a la embajada el chófer, imprimiéndole velocidad, lo sacó de la calle de un timonazo y trepando a la acera, derribó la cerca y la trapuso. Los dos custodios del recinto, que armados con fusiles AK-47 restringían el acceso al edificio, reaccionaron a la invasión y en el tiroteo que desencadenaron, uno mató al otro por accidente —los ocupantes del ómnibus estaban desarmados—. Pedro Ortiz Cabrera es el nombre del guardia que murió en el sitio. Ortiz era un campesino negro de 27 años, original del humilde poblado montañoso de Chivirico, en la antigua provincia de Oriente, llevado a la capital como parte de la práctica consuetudinaria del gobierno cubano de desarticular a la familia, ubicando a sus miembros —especialmente a los jóvenes— a cientos de kilómetros de su hogar, aduciendo necesidades laborales.
El ingreso de los cubanos de este modo a las embajadas fuertemente custodiadas había ido in crescendo en los últimos meses como la vía desesperada para escapar del país. Los incidentes eran silenciados por la férrea censura de la prensa comunista. La gente se enteraba de la noticia por el rumor que corría desordenado de boca en boca —lógicamente a menudo impreciso— o por la radio extranjera de onda corta.
Un detalle del estado del vehículo tras embestir la cerca de la embajada peruana. Es una foto de la prensa cubana, que incluye el pie de grabado original.
Precisamente la propia embajada de Perú había sido escenario reciente de uno de estos episodios de escapismo de los cubanos. Pero ahora, con los ingredientes ideales para un cóctel de pretextos —la muerte del guardia y el hecho de que el embajador peruano Ernesto Pinto concedió refugio a Sanyústiz y sus compañeros— Castro, animal emotivo, se regocijó en su rabieta vengativa y vio la oportunidad dorada de hacer un show político… que le salió mal.
El viernes 5 de abril el periódico Granma, la fuente oficial noticiosa del país —la única—, publicó un editorial en el que se anunciaba que el gobierno de Cuba, agraviado por el otorgamiento de asilo de la embajada de Perú a los “delicuentes” que ingresaron a ella, acto que le costó la vida a un ciudadano cubano, retiraba la guardia de la sede.
En sólo horas, más de 10 mil personas, primero de las barriadas circundantes y más tarde de toda La Habana y luego hasta de otras regiones distantes que tuvieron tiempo para llegar hasta allí, literalmente inundaron los jardines y el patio de la embajada, protagonizando uno de los hacinamientos más densos en proporción con los pies cuadrados habitacionales que recuerde la historia. Hasta hoy, el gobierno cubano sólo reconoce 3,500 personas. Pero se sabe que fueron más de 10 mil.
Los hechos de “La Embajada del Perú”, como simple y popularmente se conocen en Cuba, desembocaron luego en el éxodo marítimo del Mariel, mediante el cual unos 250 mil cubanos —muchos de ellos los que entraron en el recinto diplomático—, pudieron irse del país. Fue la primera vez que el estado cubano hizo público por sus medios su propio fracaso como gobierno de las mayorías al destaparse mas de un 40 % de la población en franco estado de inconformidad o con deseos de abandonar el país.
El día 13 de julio de 1994 a las 3:00 a.m. aproximadamente, 68 personas de nacionalidad cubana que intentaban salir de la isla con dirección a los Estados Unidos se hicieron a la mar en un remolcador ("13 de Marzo", reparado en su totalidad y con un motor nuevo) al servicio de Fidencio Ramel Prieto, jefe de operaciones del puerto de La Habana y secretario del Partido Comunista de Cuba en aquel lugar, desde el puerto ubicado en la ciudad de La Habana. La embarcación utilizada para la huída pertenecía a la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de Transportes.
Según testigos presenciales que sobrevivieron al naufragio, apenas zarpó el remolcador “13 de Marzo” del puerto cubano, comenzaron a ser perseguidos por dos barcos (Polargo 2 y Polargo3) de la misma empresa estatal. A unos 45 minutos del viaje, cuando se encontraba a siete millas de distancia de las costas cubanas - y luego de que trataron primeramente de acorralarlo en un lugar conocido como “La Poceta”-, otra embarcación (Polargo 5) perteneciente a la mencionada empresa se sumó. Iban equipadas con tanques y cañones de agua.
La embarcación de la empresa estatal cubana denominada “Polargo 2” bloqueó por delante al viejo remolcador “13 de Marzo”, mientras la otra embarcación denominada “Polargo 3” la embistió por detrás, partiéndole la popa. Las embarcaciones estatales se ubicaron en los laterales (Polargo 3 y Polargo 5) lanzándoles agua a presión -a todas las personas que se encontraban en la cubierta- mediante los cañones que poseían. La presión de los chorros es igual a 1500 Kg f por pulg. cuadrada y utilizaba agua salada extraída del mismo mar. Nunca terminaban los chorros.
El clamor de las mujeres y niños que se encontraban a bordo en la cubierta del remolcador “13 de marzo” no impidió que cesara el ataque. Dicha embarcación se hundió con un saldo de 37 personas muertas. Muchas de las personas perecieron en el naufragio debido a que se vieron obligadas a refugiarse en el cuarto de máquinas por la alta presión de los chorros de agua que les lanzaban a todos los que se encontraban en la cubierta. Lanchas guardafronteras se encontraban en la escena un poco alejados para que el hecho no tuviera matices militares, pero estaban allí contemplando el genocidio. Los sobrevivientes de la tragedia afirman que están vivos por un milagro, pues en el instante en que estaban a punto de morir, aparece un barco griego por las cercanías y al notar las lanchas guardafronteras que estaba viendo el hecho deciden finalmente prestar socorro. Estaban actuando al parecer con la idea de no dejar testigos. Gracias al barco griego hay 31 supervivientes.
Los sobrevivientes también afirman que los tripulantes de los tres barcos estatales (Polargo 2, 3, 5) no prestaron socorro a las víctimas. Regresaron a sus espigones vacíos. Una vez rescatados, los mismos fueron trasladados al puesto de guardacostas cubano de Jaimanitas, ubicado al oeste de La Habana. De allí, fueron trasladados al Centro de Detención de Villa Marista. Las mujeres y los niños fueron liberados y los hombres permanecieron detenidos.
Negativa del Estado cubano a recuperar los cadáveres de las víctimas
En los días posteriores al naufragio, familiares de las víctimas que perecieron ahogadas se dirigieron a las autoridades cubanas a fin de rescatar los cuerpos que se encontraban en el fondo del mar. La respuesta oficial fue que no contaban con buzos especializados para rescatar los cadáveres. Las autoridades cubanas dicen que no contaban con medios de izaje para sacar a flote la embarcación y rescatar los muertos. El perito dijo a uno de los sobrevivientes (Jorge García Mas) que el remolcador 13 de Marzo estaba hundido en un punto a 3,5 km de profundidad, el sobreviviente le desplegó una Carta Náutica que llevaba consigo e increpó al perito a que buscara esa cota de profundidad en el mapa, cosa que no podía hallar porque la cota mayor en ese sitio el veril no rebasa los 800 metros. Jorge afirma que ellos tenían dos medios importantes para sacar el remolcador: La grúa Pablo Sandoval y la Magnun XII (capaces de izar embarcaciones gigantescas hundidas a mas de 1000 metros ) y que si esa fuera la razón, por qué no le entregaron el cadáver de su nieto que se ahogo en la superficie, o el cadáver de Fidencio Ramel que fue impactado por un chorro de agua y se ahoga en la superficie, por qué no le entregaron el cadáver de Rosa M. Alcalde a sus familiares, quien sirvió de sostén a muchos sobrevivientes que imaginaron que era una balsa porque ella flotaba. La organización sin fines de lucro “Hermanos al Rescate” -que se dedica a rescatar a los balseros cubanos que intentan escapar de la isla- solicitó autorización al Gobierno cubano para sobrevolar el lugar de los hechos, a fin de ayudar a rescatar los cadáveres, pero la petición fue rechazada de inmediato. Ninguno de los cuerpos de los ahogados ha sido rescatado por las autoridades cubanas hasta la fecha, a pesar de que el hundimiento del barco remolcador “13 de Marzo” tuvo lugar en aguas territoriales cubanas.
2.- Las Víctimas Niños desaparecidos: 1- Hellen Martínez Enríquez - 5 meses 2- Xicdy Rodríguez Fernández -2 años 3- Angel René Abreu Ruiz -3 años 4- José Carlos Nicle Anaya -3 años 5- Giselle Borges Alvarez -4 años 6- Caridad Leyva Tacoronte -5 años 7- Juan Mario Gutiérrez García -10 años 8- Yasser Perodín Almanza -11 años 9- Yousell Eugenio Pérez Tacoronte -11 años 10- Eliecer Suárez Plasencia -12 años Jóvenes desaparecidos: 11- Mayulis Menéndez Tacoronte -17 años 12- Miladys Sanabria Cabrera -19 años 13 - Joel García Suárez -20 años 14- Odalys Muñoz García -21 años 15- Yaltamira Anaya Carrasco -22 años 16- Yuliana Enríquez Carrazana -22 años 17- Lissett María Alvarez Guerra -24 años 18- Jorge Gregorio Balmaseda Castillo -24 años 19- Ernesto Alfonso Loureiro -25 años 20- María Miralis Fernández Rodríguez -27 años 21- Jorge Arquímedes Levrígido Flores -28 años 22- Leonardo Notario Góngora -28 años 23- Pilar Almanza Romero -31 años 24- Rigoberto Feu González -31 años 25- Omar Rodríguez Suárez -33 años 26- Lázaro Enrique Borges Briel -34 años 27- Martha Caridad Tacoronte Vega -35 años 28- Julia Caridad Ruiz Blanco -35 años Adultos desaparecidos: 29- Eduardo Suárez Esquivel -38 años 30- Martha M.Carrasco Sanabria -45 años 31- Augusto Guillermo Guerra Martínez -45 años 32- Rosa María Alcal de Puig -47 años 33- Estrella Suárez Esquivel -48 años 34- Reynaldo Joaquín Marrero Alamo -48 años 35- Amado González Raíces -50 años 36- Fidencio Ramel Prieto Hernández -51 años 37- Manuel Cayol -50 años
TESTIMONIO DE UNA MADRE SOBREVIVIENTE AL HUNDIMIENTO DEL REMOLCADOR "13 DE MARZO"
El 13 de Julio de 1994, ocurrió la mundialmente conocida MASACRE DEL REMOLCADOR 13 DE MARZO frente a las costas cubanas por el régimen cubano. Ese día setenta y dos hombres, mujeres y niños abordaron este pequeño barco con el único propósito de escapar hacia los Estados Unidos. La embarcación fué perseguida por la guardia costera castrista durante unos 45 minutos. No fué hasta entonces que el gobierno cubano comenzó a embestir el barco cargado de refugiados indefensos hasta provocar su fatídico hundimiento. El testimonio de una madre sobreviviente a la tragedia: María Victoria García Suárez será vívidamente expuesto a continuación. Ese día, María Victoria perdió a su esposo, su hijo de 10 años, su hermano, tres tíos y dos primos. Su testimonio desgarrador revela lo que le sucedió a su hijito una vez que estaban en el agua. María Victoria García Suárez. 30 años de edad. Madre sobreviviente que pierde a su hijo en el Remolcador 13 de Marzo. Les confieso que aunque vivamos juntos, me resulta muy embarazoso conversar con mi hija sobre este asunto. Y no es porque se niegue a hablar, sino que ambos experimentamos sensaciones de dolor compartido que impiden una adecuada fluidéz en la charla. Ella describe con mucha exactitud los momentos trágicos vividos y logra involucrarme como un protagonista más del suceso. Al final terminamos desgastados. Desde el fatídico día hasta hoy, van dos veces que la entrevisto. Y siempre repite lo mismo, como para no dejar lugar a dudas sobre la veracidad de lo expuesto. Ahora añade mayor riqueza a sus argumentos. Malli, como suele llamársele en la casa, no conoce el odio ni la violencia. Su niñez transcurre dentro de una atmósfera de amor y comprensión. Precisamente por la falta de ingredientes de crudeza en ella, se multiplica el impacto de esta amarga experiencia y le abre un enorme surco de dolor en su corazón. Este conmovedor relato lo obtuve una tarde en una de las dos habitaciones de mi casa. Estaban presentes también, mi hijo Jorge Félix e Iván el sobrino. "Con los matules al hombro cogimos la guagua. Mi grupo lo componen: Juan Mario mi hijo, Ernesto mi esposo, Joel mi hermano, Eddy y Estrella mis tíos, Eliecer y Omar mis primos, María Miralis y Xicdy esposa e hija de Omar. Además, Armando Morales Piloto amigo de Eddy, Julia Caridad y su hijo Angel René, y Yaltamira con José Carlos; se agregó Espiga. Dentro de la guagua ya venían Lázaro Borges (Felo) chofer y primo de mi papá, su esposa Lisset y la hija Giselle, y Guillermo el tío. Arrancamos sin saber a donde. Diez o quince minutos después, paramos. Pensé en la policía y corrí la cortina de la ventanilla a un lado para ver. Estábamos en la rotonda de Cojimar recogiendo otro grupo. Eran bastante. Luego de saludarnos, continuamos. Dejé abierta la cortina para curiosear. Ibamos por todo Via Blanca rumbo a la Habana hasta el Paso Superior. Al llegar al semáforo de Vía Blanca y Fábrica, en vez de doblar a la derecha para el puerto, continuamos recto y más adelante entramos en la Benéfica. En el parqueo se apagó el motor; como esperando por alquien que no estaba pero me doy cuenta que hacíamos tiempo. Felo tenía puesto Radio Reloj por el altavoz. No demoramos tanto, partimos enseguida. Dos policías nos saludaron a la salida. Bordeamos a patrullas hasta frente a la fábrica de cementos. Allí, doblamos a la izquierda en el Anillo y pronto llegamos al punto. El muelle queda un poco más allá de la planta de Tallapiedra, en la acera de enfrente. Desperté al niño; estaba dormidito y nos bajamos. Alguno dejó olvidada una mochila en el piso. La recogí y entregué después. Felo mete la guagua en la rampa, la cierra y deja puestas las llaves en el chucho. Entramos en el remolcador, uno tras otro y sin hacer bulla. Un hombre nos guía diciendo: Sujétense bien. Cuidado no resbalen. Aléjense del motor. Por la derecha; por la izquierda. Péguense a las paredes del casco. El niño a mi lado no hallaba respuestas a sus inquietudes. Quedamos en ir a un Campismo y la realidad ante sus ojitos es otra. Por eso no se cansa de preguntar: "Mamá, a donde vamos? Y yo le repito: a pasear... a pasear, entonces me empina la mirada de lado y hace shis, shis, como si friera huevos. No está conforme, refunfuña y repite: contrá... oyemé... Subí a la cubierta bajo protesta de mi esposo cuando me lo pidieron.Abajo, él trató de sujetarme, pero le dije: sígueme y no lo hizo. Conmigo habían otras madres con sus hijos, éramos pocos allí. Me acomodo por la parte de popa debajo del toldo que sirve de techo y nos sujetamos del palo que tiene la campanita arriba. El niño lo meto dentro de un corralito en la misma base del palo. Navegamos un rato y es cuando el niño me pregunta, mirando hacia atrás: Mamá, que es esa luz? Entonces yo miro y compruebo que otro barco nos sigue. Si mi hijo, es otro barco, le dije sin quitar mi vista de esa dirección. El niño continúa insistiendo. Sacude sus manitas y los ojitos parecen desorbitárseles: Mamá, mamá, se acerca...! Alguien desde alante avisa que somos perseguidos, y siento que vamos más deprisa pero los de atrás se nos adelantan. Comienzan a tirar chorros de agua y nos empujan duro por el costado. Trato de cubrir con mi cuerpo el del niño. Escucho los gritos de una mujer aterrorizada: Mi hijo..., mi hijo...! Parece como si un chorro de esos le arranca el niño de entre los brazos. Estábamos ahí mismitico donde atraca el Galeón. La gente en el Malecón lo vieron todo. No podía mirar bien de frente, porque las luces que alumbran encandila la vista. Apuntan los chorros sobre mí y casi quedo desnuda. Parecían hincados de clavos sobre las espaldas y los muslos; pero el niño aunque estaba empapadito, no fué castigado. Me viraba de un lado para otro y le servía de escudo. Pobrecito!, apretado contra mi pecho me decía bajito: Ay mamita, que es ésto... Dios mío sálvanos...! Yo le daba aliento diciéndole que no tuviera miedo; que resistiera un poquito... que lo malo pasaba pronto. Pero seguían y seguían los chorros y los golpes. Los que estaban cerca de mi huyeron de los ataques, algunos fueron lanzados brutalmente contra los hierros y maderas. Quedé sola con mi hijo aguantada del palo; temía moverme y ser lanzada también. No tuve más remedio que esperar que se cansaran o nos mataran. Yo estaba de espaldas a la popa, y el niño me advierte: Cuidado mamá, viene pa'arriba de nosotros! trato de portegerme apretándome contra el niño y el palo. Aquello parecía un tiburón que venía a tragarnos. Llegó arriba de nosotros hasta que se monta encima y parte el barco por atrás. poco faltó para que me exprimiera contra el palo. El niño grita temblando y lloroso: Nos rendimos, nos rendimos... Otro hombre llama: Jabao.. Jabao, déjanos ya... mira que hay mujeres y niños... Y el asesino respondió burlón: Eso no era lo que ustedes querían? Ahí tienen, ahora arréglenselas como puedan o muéranse! Nuestro barco se hundía y yo desesperada no hallaba que hacer. Cogí al niño y lo cargué. Pobrecito, rezaba, estaba como espantado. Se comía las uñitas y presentía lo malo. El agua comenzó a subir, mejor dicho, nosotros a bajar. Le dije al niño: Papi, sal del corralito y encarámate sobre mí. Ahora abraza tus piernecitas por mi cintura y sujétate de mi cuello con tus bracitos... apriétame fuerte y no me sueltes... coge aire bastante y cierra tu boquita. Todo se lo fuí diciendo en la medida que la situación se iba agravando, y él obedece. -Si mamá, fueron sus últimas palabras con una vocecita que casi no se oía. Poco a poco fuímos bajando hasta que el mar nos traga completos. No sé cuando bajé ni como subí. No se si morí o volví a vivir. Parece que moví rápido las piernas y salimos a flote por dos veces. El niño seguía abrazado como dormido. Entonces lo llamo: Joanmi, Joanmi, pero no me respondía. Había perdido todas sus fuerzas por el agua tragada, estaba como desmadejadito. Me mantengo a flote moviendo rápido las piernas. Miro alrededor y me aguanto de un bulto flotante; parecía una balsa, pero era Rosa ya muerta. Recuerdo sus gritos de locura durante los ataques. Sigo aguantada de ella y pido auxilio; temía demorarme y que el niño se muriera. Otras personas a las que nada más se le veían las cabecitas, también gritaban. Y aquellos barcos que nos hundieron, daban vueltas formando un remolino; no podía mantenerme así por mucho tiempo. Entonces descubro una caja flotando con un grupo de personas encaramadas. Trato de alcanzarla con el niño a cuestas y empujando a Rosa. Me acerco a la distancia del brazo. Algunos me tienden los suyos para acortar el tramo; pero al soltarme de rosa para agarrarme de la gente, lo hago con tanta fuerza y desesperoque todos me vinieron encima. Entre éstos y los de atrás que me agarraban las piernas para salvarse también, se desprende el niño y se me vá. Grité desesperada: Cójanme al niño, auxilio se me ahoga!, pero nada, todo fué inútil. Se perdió ante mis ojos. y lo más triste, no tenía fuerzas para nadar solito, había tragado mucha agua. Junto a otros, permanecí sujeta al borde de la caja. Los remolcadores retrocedían cuando alguno trataba de darle alcance buscando socorro. Por fin unas lanchas de Guardafronteras tiraron salvavidas amarrados a sogas. Un día como hoy, siento una terrible verguenza ajena de ser cubano, y si lo que hay escrito en esta entrada tiene algo incierto por favor comentarlo con pruebas sensatas y honestas.
Estaba mirando las entradas anteriores de este blog, generalmente etiquetadas con “Narrativa” en la pestaña superior y sentí un poco de nostalgia por aquellos días inmerso en los recuerdos que hacían escribir tan descabelladas historias. También golpeó un poco dentro de mi cabeza los comentarios amigos donde echan de menos las letras convertidas en imágenes de la azarosa vida de Josef, uno de los protagonistas de este blog. Quedan cientos de historias por contar, y debo retomarlo. El campo de batalla que se ha convertido este espacio seguirá paralelo a estas ideas. Nunca voy a dejar Cuba, ni a mi gente que sufre allá dentro. Pero Josef tampoco puede ser olvidado para no dejar de ser quien soy. En breve vendrán más de sus tribulaciones en la isla cocodrilo. Por lo pronto haré un repaso de aquellas historias para retomar el hilo de donde me quedé y continuar con la memoria de alguien insignificante que se resiste a desaparecer.
Lista de las principales entradas "literarias" de este blog.
Las Gafas de Lennon.Otro pequeño material de Gprod.
En el parque de Lennon en el Vedado hay una persona que le pone y le quita las gafas a Lennon cada vez que viene alguien a fotografiar.
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Luchando por un sueño (Documental) Realizado por GautierProdVideos