Cine


¿Recuerdas nuestros dibujantes preferidos? Cuba, debido al corte socialista está llena de bustos, estatuas y pinturas de héroes por todos lados, pero si hay alguien al que varias generaciones de todo corazón le rendirían homenaje en todo momento desde el mas profundo agradecimiento es a Juan Padrón, que nos trajo horas y horas de sana diversión en cada obra suya. Con buen gusto, humor criollo y aprendizaje histórico varias épocas de cubanos nos sentamos en el cine o la televisión a ver sin parar una y otra vez sus dibujos animados.








Otro gran titulo de este creador, criticado y censurado antes de ser protagonista de los mas grandes premios de la cinematografía cubana, fue Vampiros en La Habana.




 La introducción cuenta que en 1870 los vampiros formaron dos grupos principales: el primero es lo de los vampiros inmigrantes que se reúnen en Chicago bajo el nombre "Capa Nostra", cuyo presidente es Johnny Terrori; el segundo, en Europa, con sede en Düsseldorf, se reúne bajo el nombre "Grupo Vampiro", y eligen como presidente al legendario conde Drácula. Uno de los hijos de este, el científico Werner Amadeus Von Drácula, trabaja en hacer una fórmula que permita a los vampiros resistir la luz solar, al encontrar lo que pareciera ser la solución, su padre se ofrece a probarla él mismo, pero la fórmula no funciona y Drácula muere. Ridiculizado, Von Drácula se ve en la obligación de irse y llega a Cuba con su sobrino Joseph Amadeus Von Drácula, donde sigue trabajando en su fórmula. Tras experimentar con su sobrino, Von Drácula consigue, en 1933, una fórmula que funciona, y decide compartirla con el Grupo Vampiro para que éstos la distribuyan gratuitamente. Sin embargo al enterarse de la fórmula, los europeos deciden apoderarse de ella para comercializarla con el nombre de "Vampisol".
 Johnny Terrori, por su parte, se entera de esto y decide destruir la fórmula para poder seguir manteniendo el monopolio de playas artificiales para vampiros y viaja a Cuba con ese fin. Al mismo tiempo, en Cuba, Joseph o "Pepito", en conjunto con amigos suyos, luchaba contra Gerardo Machado. Werner Amadeus es asesinado por los gansteres de Terrori, Pepito logra escapar llevando consigo la fórmula, y las dos bandas de vampiros lo persiguen, además de la policía que le perseguía por la oposición a Machado. Al final Terrori comprueba que una bala, no una bala de plata, ha dañado a Pepito, y concluye, por lo tanto, que la fórmula hace que los vampiros dejen de ser tales.

Dada la situación, Terrori se prepara para irse de vuelta a Chicago, pero Al Tapone aparece frente a él para cobrarle por un asunto de negocios. Como no puede pagarle, los hombres de Tapone clavan una estaca en Terrori, mientras los europeos, en posesión de la fórmula, le proponen a éste hacer negocios con la misma. Tapone acepta, pero Pepito, que se sabe la fórmula de memoria, aprovecha la transmisión radial que se está efectuando en ese momento para transmitirla a todos los vampiros del mundo, invalidando entonces cualquier intento de negociar con ella. Los europeos, arruinados, se lamentan, mientras Tapone se va. En la última escena Pepito está dando un recital de trompeta mientras su esposa Lola y su hijo vampiro lo miran. La escena termina con un narrador diciendo que ahora todos los vampiros pueden disfrutar del sol gracias a Pepito.




TÍTULO ORIGINAL¡Vampiros en La Habana!
AÑO1985
DURACIÓN 69 min.
PAÍS
DIRECTORJuan Padrón
GUIÓNJuan Padrón, Ernesto Padrón
MÚSICAArturo Sandoval
FOTOGRAFÍAAnimation
REPARTOAnimation
PRODUCTORACoproducción Cuba-España; ICAIC / RTVE
GÉNEROAnimaciónComedia | Comedia de terrorVampirosPelícula de cultoAños 30
SINOPSISUn científico vampiro ha creado el Vampisol, una pócima revolucionaria, que permite a los vampiros pasear bajo la luz del Sol. En cuanto la noticia llega a oídos de los grandes clanes de vampiros, todos viajan a La Habana para hacerse con el control de la fórmula: los estirados y siniestros vampiros europeos, y los mafiosos vampiros norteamericanos. Pepito, un trompetista, sobrino del creador de Vampisol, será perseguido por ambos grupos desde que se le encarga la custodia de la fórmula. (FILMAFFINITY)

No hay comentarios: