12 de febrero de 2014

Reír al Santi, llorar al Santi

Creo que este vídeo era del 2009. Yo no era el gran fan de Santiago, pero Enrique Smith me enseñó a escucharlo y como no, ya sabía que la Habana tenía su ángel, por eso usé raramente su música esta vez. Solo dios sabe cuantas veces cantamos su canciones en medio de las desgracias y las celebraciones. Lo bueno que tenía Santi era que el estaba para todas, las malas y las buenas. Se celebraba con Santi, se lloraba con Santi y cuando a las 4 de la madrugada se agotaban las conversaciones sobre sueños imposibles, en un sitio imposible, se oía gritar ¡Pon al Santi! Se podrían haber ido 10188 personas en el día de hoy, pero se fue el Santi. Por cabezón, por friki, por tener un infarto por varios días y no ir al médico hasta que dijo con un dolor inaguantable - ¡Coño, este si es de verdad! Esas fueron sus últimas palabras junto a su familiares. Se podrían haber ido 10188 personas en el día de hoy, pero se fue Santiago. ¡Claro! ¡el siempre hacía lo que le daba la gana y a la hora que le daba la gana! Nada de lágrimas compadre, te honraremos cantando tus canciones y pal carajo. Que donde quiera que vayas sigas haciendo lo que mas te guste y sobre todo que sigas siendo tu.