2 de febrero de 2009

¿Por cuanto somos Lo que somos?

Coooñoo asere que frío, dice en buen cubano un amigo español. No lo dice por complacerme, tampoco por agradarme ni hacerme reír. Lo dice porque lleva tanto tiempo oyéndome que se le ha pegado, como mismo a mí se me ha pegado el vale, el hay que joderse, y que te follen para decir, está bien, esto es una mierda y vete pal coño e tu madre. He tenido que aprender los insultos y la gama de palabras obscenas mas usadas para defenderme del entorno hostil que existe a todos los niveles en todos los sitios del mundo. Aquí no es la diferencia. Esta sangre árabe y celta que llevamos en las venas nos conducen al histerismo comunicativo, a la violencia de palabra y al descontrol sobre la meditación de cada momento. Si meditáramos cada segundo de nuestras palabras quizás fuéramos mejores personas. El cerebro es una computadora grande, puede analizar casi 300 palabras en menos de un segundo, es mas puede oír hablar a tres personas a la vez y quedarse con la mayoría de lo que nos quieren decir, si no, no existieran los coros, digo yo.
Desde hace un tiempo a esta parte intento perder esa reacción en cadena cada vez que veo cosas agresivas delante de mí, como que maltraten a un compañero mío en el trabajo por ser joven y no ser adivino. O que se burlen de otro por ser gay aunque sea mejor persona que todos los que le rodean y supuestamente no lo son. Son cosas feas que pasan y no están en mi controlarlas, pero suelo pasarme con el hacha de mi lengua y cortar muchas cabezas de un solo tajo cuando desenvaino y esto no debe ser, me aconsejan, pero no tengo la suerte de ser inglés o suizo, soy como soy y aunque esté todo el tiempo poniéndome parches a la conducta tiendo a explotar, cada vez menos por suerte. Nos estamos poniendo viejos y mi frase de estos tiempos es disfruta que me has cogido viejo y cansado. No se porqué me da risa, me da risa. La cuestión es, ¿por cuanto somos lo que somos? El porque lo sé, todas las tradiciones, africanas, españolas, la rebeldía y bla bla bla pero ¿por cuanto? ¿Por cuánto somos lo que somos?
Recuerdo cuando hicieron las elecciones esas en Cuba que todo el mundo tenía que votar a favor, fue un pataleo para opacar la ebullición de la genial idea del proyecto Varela aprovechando un hueco legal en la todavía poco justa constitución Cubana. Había que votar no se qué pero un socio del barrio me había hablado del proyecto Varela y me parecía justo lo que decía, así que no voté a los que querían lo contrario, sabía que no se lograría nada, pero aun así por encima de los miedos de mi familia y amigos dije que NO incluso sabiendo que estaba en tramites para salir de Cuba y que cualquier cosa puede cerrarte las rejas de la isla por insignificante que sea.
El porque hice eso, no viene al caso. Hoy me pregunto el por cuanto. Dentro de un tiempo iré a Cuba, quisiera visitar a Yoani pero todo el mundo me pide que no lo haga, que hay gente parada en su puerta del DTI o el G-2 o las SS o la CIA o lo que sea. Que te fichan, que te graban, que te observan, que te preguntan. Y yo me digo, entonces por cuanto podría yo decir NO y visitar a esa persona que admiro tanto. He tenido pequeños NOs en mi vida. Algunos me han traído problemas, otros han pasado desapercibidos. Pero justo hoy me escribe una amiga que vive a pocos metros de mí que lleva más de cinco años de castigo sin poder ver a su familia por decir un día NO. Ella, no es disidente, no habla de política, no hace contrarrevolución, quizás hace mas revolución que los que vigilan a Yoani porque con el dinero que manda a Cuba paga los salarios de tres del DTI y quizás varios médicos. Pero un supremo todopoderoso le prohíbe entrar a Cuba por más de cinco años. El panorama lo conozco de cerca. La madre sufriendo, un padre en cama y eso que le da igual tu condición humana porque no eres mas que una pequeña cabra salida de la alambrada de púas de un terreno decadente y árido. Entonces ¿por cuanto somos lo que somos? ¿Porque el mundo no es justo? ¿Por qué si es justo, pero no ven lo injusto de su vecino? Hace unos días cogí un periódico de la calle para quitar la nieve del parabrisas del carro y leí un pequeño titular de unos Cubanos que protestaban por la permisividad y el apoyo de la política española con el sistema cubano dentro de la isla. Y entonces, si mi amiga va a una aeronave española con su pasaporte cubano y más de mil euros gastados en un pasaje a SU CASA como es posible que el personal español, le pueda decir que no se puede montar en el avión que va a La Habana. ¿Como pueden hacer extensible la ilegalidad desde Cuba hasta miles de kilómetros de distancia? Yo mismo me rendí cuando supe que mi padre murió en el lapso de tres meses que esperé mi permiso de entrada a Cuba. Nos rendimos todos, se rindió el que vio como los familiares se perdían en el mar, el que sufrió palizas y mítines por decir NO, el que se ahogaba de asma corriendo para coger una guagua rumbo a un penoso trabajo que le daba para subsistir 10 días de un mes que tiene 31.
Creo que nos rendimos, nos dejamos rendir, si no ¿porque siguen las peleas entre cubanos en todas partes del mundo si aparentemente queremos lo mismo? ¿Por qué hay gente de las dos partes aparentes (estado cubano-disidencia) monitorizando cada palabra de cada persona de a pie para ver con quien estás, como piensas. ¿Porque nos perseguimos de ambos lados? Me pregunto por cuanto y como no lo se, por eso no persigo a nadie, leo de todo y me siento libre. Cada pensamiento merece respeto, cada opción, cada decisión. Lo que no impide que hoy maldiga de todo y use todas las palabras mas terribles del mundo para los que no dejan que mi amiga vea a su madre por un capricho decadente y torturador. Y como digo mi amiga, digo miles. ¿Cuando se va a acabar esto caballeros? ¿Cuando todos vamos a decir no? incluso los que ejecutan estas ordenes del mas allá (literalmente) Decir que tengo un sueño sería parafrasear algo que se ha usado mucho en estos días. Pero sí, tengo un sueño. Todos Juntos trabajando en Cuba, haciendo que la nación de nuestros hijos y nietos sea decente, sea lo que soñamos todos en teoría de todos los bandos. Queda poco amiga… se que vas a ver a tus padres bien, que todo va a estar bien, por lo pronto ten mi abrazo, de muchos minutos, ten mi fe, ten mi esperanza y cuando te hayas ido de mi presencia déjame romper algo con un puño y gritar en ingles, cubano y español todos los improperios que me sé para los causantes de este triste momento.

2 comentarios:

Anonymous dijo...

Gordito... la verdad es que me dan ganas de contarlo a los cuatro vientos, porque me parece mentira que se llenen la boca para decir tonterías, como que en cuba se respetan los derechos humanos (me pillé un mega rebote hace un par de días cuando leí las opiniones de algunos izquierdosos españoles sobre la revolución cubana)... o decir que las cosas están cambiando.
Pero... no me gustaría hacer nada que alargará aun más el tiempo de espera para que me dejen entrar en cuba. A veces nos olvidamos de ello, un poco, pero lo cierto es que como ciudadanos cubanos que somos... seguimos estando ciertamente indefensos. No hay ley, ni seguridad, que nos ampare... porque todo sucede por una voluntad ajena, de un régimen que no vela por los derechos fundamentales del hombre. Volvemos a lo mismo... el capitalismo también tiene otros mecanísmos a través de los cuales te inhibe la libertad... (la moda, el consumismo, etc)... pero al menos son más sutiles, y no son a boca de jarro.
En fin, me mandó un sms annia diciendome que ya le dió la dirección a mi mamá del lugar en el que debe de hacer las averiguaciones para encuentrar las razones de esta arbitrariedad, pero así mismo me dijo que hasta que estuviesen los 5 años, ni lo intentara. Los cinco años de "traición"... se cumplen en agosto de este año...
En fin...
Chao, pescao...

Yaima dijo...

Nuestra realidad duele, Cuba duele. Es muy alto el precio que tenemos que pagar por decir No; por querer ejercer nuestro libre derecho de expresarnos.Cada dia que pasa siento mas mi tierra y me aferro a los recuerdos mas gratos de mi vida en Cuba;mi familia; la Universidad;el barrio; los amigos (muchos al igual que yo naufragos del barco hundido nadamos hasta encontrar tierra firme) . Me marche buscando la libertad pero al salir me obligaron a abandonar muchas cosas , entre ellas , mi alma.