21 de febrero de 2007

Vida anterior.


El silencio del mar es tan lindo como el del bosque, solo que en el mar todo es azul. Lo que no significa que tus sueños sean realidad pero al menos puedes estar en ellos mientras miras a los peces que pasan sin decir nada como los peces. La corriente se balancea de un lado a otro como la vida y a veces una ola te revuelca contra las piedras que hasta piensas que no debías estar vivo por el dolor que pasas, el miedo y la sensación de ahogo. Pero cuando viene la calma, te das cuenta de que todo fue por un momento, aprovechas y nadas hacia atrás a lo azul y profundo, lejos de las rocas. Es entonces cuando te planteas que hacer con tu vida, si quedarte lejos de todo, allá en lo seguro del océano o volver a la orilla con el riesgo de que otra ola te revuelque de nuevo hasta dejarte sin aliento. Sucede que en la orilla están los corales, los peces, los colores. Yo me voy a la orilla, siempre una y otra vez aunque me pase el tiempo en el océano pensando que puedo vivir sin esta y una y otra vez. La ola me lleva, me mata, me arrastra, me pescan , me apresan, me exhiben y hasta que no me rindo, no me sueltan y cuando lo hacen aplauden por su humanitaria labor de soltar a un delfín que ya cumplió su cometido, el de pasear por una pecera y dar saltos a un silbato y que te den de premio un pequeño pez. Por eso a veces aunque nadie se lo explique, doy esos saltos al horizonte. Para ver si escapo, para ver si llego al mar de mi niñez. Para oler las algas pero no caigo sino en el duro cemento que rodea mi pequeña piscina, casi muero siempre al no ser porque al amanecer vienen los trabajadores y me meten de nuevo al agua.

No me se los días de la semana pero me apetecería saltar un sábado o un domingo, pues nadie viene en ese día ¿o un miércoles? en fin no se que día este acuario no abre. Solo me da ánimos como se alegran los niños cuando me ven y los días en que me cambian el agua. Ahora piensan que estoy enfermo. Llevo y llevaré días pegados al fondo, solo salgo por esta estupidez terrestre de tener que respirar pero es que, en esta piscina, tan pequeña, he descubierto musgo en el fondo y ya ese es mi bosque, mis algas, mi planeta. Me pego al fondo para que el que limpia la piscina no lo vea, está en las rajaduras mi bosque y en unos meses me van a soltar al mar, vaciarán esta piscina, se secara mi musgo ¿ahora que me hago? No puedo estar sin el mar, pero no puedo estar sin mi musgo. No quiero irme, no quiero quedarme, por lo pronto haré lo que me digan mis dueños, saltaré como nunca, pegaré como nunca a esa pelota estúpida de rombos negros, saltaré por el aro y nadaré con la entrenadora enganchada a mi aleta, aunque me muera del dolor ¿cómo sería si ella me halara enganchado yo de su columna? Sacaré los aplausos de todos aunque solo me interesen los de los niños que son sabios y no saben nada, que no fueron los que me encerraron y así duraré, un poco más antes de que por viejo me suelten a morir al mar.

Ahora quieren que tire pelotas, ahora que salte de nuevo, que de tres vueltas, que haga mis sonidos todos aplauden cuando ella dice que canto y lo que hago es maldecir con todo mis fuerzas, mis fuerzas vienen de la furia y la impotencia, y salto cada vez mas duro, mas fuerte ahora a la dirección errónea, ¡fuera!, he caído fuera, en el cemento duro e hirviente por el sol. Tratan de echarme al agua, no pueden, piden ayuda, me deshidrato ya no respiro, esa estupidez de respirar. He caído tan lejos que veo la costa, ah! Si pudiera caminar, solo unos pasos dios mío, solo dos pasos, ahí esta el mar! Ahí esta el mar! La gente grita, corren; si yo tuviera aunque sea un solo pie, pobres humanos tienen dos pies y se pasan el día tristes, los veo correr, tiran de mi cola, no pueden además yo no quiero, pesa mucho mi tristeza, ya el sol no me duele, la entrenadora llora, ya el cemento no me quema, mi musgo se va a morir, mi mar también ¿que he hecho?

Huelo a algas, ya no siento nada. Solo paz y tranquilidad. Mis pocas cosas no me acompañan. El musgo y el mar no se han venido conmigo, me quieren pero se han quedado en el otro mundo. Seguro en estos días en que no estoy han limpiado la piscina y lo han arrancado y al mar, ¿qué le han hecho al mar que no ha venido conmigo? ¿Adonde vamos?

Ahora soy hombre__________Madrid.27 de Febrero del 2005

1 comentario:

Antillana del Mar dijo...

Genial Yoyi!!!! Siempre leerte es un descubrimiento!!! ....... Saludos antillanos ........ y un abrazo fuerte