10 de febrero de 2007

APNEA (Parte I y II)

APNEA I
Me empecé a hace preguntas. Una de ellas ¿Por qué me metería yo debajo del agua y dejaría de respirar?
(8 de Julio de 1989)
El sol no daba más de esplendor y luz. Esa luz que raja los colores en mil pedazos. Que solo echas en falta en los días grises y te acuerdas de cada una de sus tonalidades como si estuvieran grabadas en una cinta en el alma. La acera estaba caliente aunque nada que nuestros pies descalzos no soportaran. En la mente, aunque un poco tarde ya, que quedaran algunas chiquillas en el (Cristino Naranjo) y de ser posible alguna conocida. Habíamos terminado de pescar y vender pescado. Estábamos despiertos desde las 4:30 AM pero eso no importaba aunque mi paso era un poco tambaleante. Había que llegar. Una agradable conversación con una que estuviera bien linda ya sería un aliciente perfecto para ese día. De llegar a algo serio nada. No se porque no le gustábamos a ninguna. Bueno a decir verdad si sé. Éramos unos jeans recortados y desflecados andantes. Ni carné teníamos. No hacía falta para el lugar a donde íbamos. Escalar los muros del teatro Kars Marxs era cuestión de juego. Lo mejor era escapársele a las fauces del perro de pistolita una vez más. Le teníamos tan cogida la velocidad al perro que corríamos delante de el sin alejarnos pero sin que nos cogiera. Pistolita apenas nos gritaba todos los horrores que pasaban por su mente más que gastados y nosotros reíamos a más no poder. La segunda fase era brincar el muro del Cristino sin que el negrón que guardaba ahí nos viera. Tampoco había que esmerarse mucho. En caso de ser descubierto con lanzarse al agua era bastante. A veces nos sacaba también la pistola y le gritábamos de todo. Dicen las malas lenguas que a más de uno disparó aunque sin darle, yo creo que esa pistola no disparaba desde Girón por lo menos, se veía oxidada y pequeña en las manazas de gorila como le gritábamos. Al caminar hacia el centro del cristino, donde estaba la piscina artificial que no era más que un pedazo de mar cerrado con muros y yakis íbamos mirando el entorno. Numero uno: que no nos pillara ningún custodio o policía, numero dos: las niñas. Habían cientos, cada cual mas linda. Me preguntaba yo si la población de cuba estaba siendo enteramente femenina y me alegraba un montón. Pasando revista hasta que la mayoría de las veces conocíamos a una. Este día conocía a Yelaine. Era rubia y con eso bastaba. No habían rubias por esos tiempos y por supuesto al ser lo difícil era lo que mas me gustaba en esa época. La seguí con vista de águila. A lo lejos ella se metió en el agua, yo me metí también. Estaba sola. Buena razón para ir por debajo del agua y salir delante de ella con un ¡ay que casualidad! Darle un beso e intentar hablar con ella. Desde luego que era mejor en el agua. En tierra corría el riesgo de que se le ocurriera ir a una cafetería y yo no tenía ni un medio encima para invitarla, además se me iría la pestaza a pescado que de seguro traería encima y de paso pasaba desapercibido mi short de jeans cortado con un cuchillo de limpiar pescado mas desflecado que las barbas de un chino.
Cogí aire. Me metí impulsándome de las rocas que daban a mis pies. Nadé en su dirección pero los bolsillos del pantalón me frenaban como un paracaídas involuntario. Aun así aguanté todo lo que pude hasta que llegué a un estampado de flores que parecía ser su trusa. Me quedé un rato agarrado de una piedra del fondo planeando que decir. Di mil vueltas a la cabeza. Al final de cientos de conjeturas me quedé con la idea inicial, un ¡ay que casualidad!¡no sabia que venias aquí! Como un atleta profesional tomé posición con los dedos de los pies para afincarme y salir con energía igual que un pez. Contraje las piernas como un resorte y salté a la superficie. Ahí estaba Yelaine mirando. Se quedó como pasmada. En milésimas me di cuenta que había surtido un efecto genial el haber salido como un delfín. Me planté delante de ella y aunque casi me tuve que pegar en la cabeza para desbloquear el sistema del habla le dije a duras penas rompiendo el nudo de timidez de mi garganta ¡ah! ¿Vienes a este…..? Un manotazo me cruzó la cara al grito de ¡cochino! No me había dado cuenta. A pesar de mi experiencia marítima no caí en cuenta que cuando uno se acaba de meter en el agua se aflojan todas las mucosas y tienden a salir y mas si resoplas al llegar a la superficie después de un leve cambio de presión. Explicación mas que suficiente para decir que había salido en la cara de Yelaine con tremenda cara de cumpleaños y con una moquera que parecía una lata de pegamento de pegar zapatos virada en mi cara.
Amarga derrota antes de empezar el combate. Miré en derredor a ver si me habían visto. No. Por supuesto que no… se les había escapado ni un detalle a los de mi pandilla que se retorcían por el suelo de risa. A mi me dio mucha rabia. Sobre todo el bofetón. No tenía que ponerse así por unos míseros mocos. A cualquiera le pasaba. Unos simples mocos. Buenos unas simples libras de mocos. Anduve alejado por la orilla contraria un buen rato. Quería estar solo. Miraba con envidia a las parejas que se escondían entre los yakis y se daban todo tipo de caricias. Me miré las manos. Para tener 18 años ya estaban muy duras y cortadas. Llenas de pinchazos de espinas de pescado, de cortadas infectadas. No me imaginé acariciando a nadie así. Sería horrible. Creía en ese momento que el amor era para otras personas, no para mí. Y con ese gran todopoderoso haciéndome salir delante de la única rubia que conocía en mi vida con la cara llena de mocos no me convencía de lo contrario. Parece que había que resignarse. Había que resignarse.
Mis compañeros eran Hebert Chavez*, Gaby y Hiscler. Desde lejos vi como me llamaban y a regañadientes me junté a ellos de nuevo. Era que en la piscina estaban rifando un kake al que aguantara más la respiración. Nos acercamos no sin perder de vista a los policías y CVPS ya que estos como perros observaban a la gente como tratando de descubrir algo. Bueno estábamos metidos en la casa del ministerio del interior y eso estaba lleno de hijos de militares o militares mismos. Entramos a la piscina. Un tipo con aspecto de militar estupido con un micrófono en la mano hacía unas alocuciones patéticas tratando de animar aquello. La música, aunque salía de unos altavoces rajados por el uso, le daban una ambientillo de fiesta y el sol ya se estaba poniendo. Comenzaba la noche y eso era “la piscina” la actividad nocturna de borrachera y lanzarse con ropa al agua. El sujeto del micrófono ya tenía a tres reclutas consigo, sus pelados exquisitos me decían que deberían ser militares jóvenes de mi edad o hijos de ellos como ya mencioné antes. Uno le dio un beso a Yelaine y eso me reventó. La miré y me retorció los ojos en un como te atreves a mirarme. Faltaban mas para la competencia. Hiscler me empujó. Era un mulato fuerte. Al caer en el medio del ruedo el del micrófono me puso la mano encima diciendo que conmigo ya completaba el espectáculo. Me encabroné con Hiscler. Mentalmente le prometí una paliza de horas hasta que el más grande de sus pedazos fuera del tamaño de un chícharo. Vaya mierda de amigos que tengo, pensé constantemente, no les basta con reírse de mi desgracia, también me mandan al ridículo. Los muchachos se lanzaron a la piscina con marcialidad y estilo, yo me dejé caer como una bomba mojando a algunos que protestaron airadamente, el del micrófono que de ahora en adelante le llamaré el del reloj porque lucía un cronometro ruso plateado empezó con una cuenta atrás. Busqué a Yelaine con la vista. Lo mismo. Me miraba pero al yo mirarla me cruzaba los ojos. Me vi que iba a hacer el mayor ridículo de mi vida. Los otros hacían ejercicios de respiración. Yo pensando en mi vida de mierda, en mis amigos de mierda, en mi short recortado y los flecos. El escándalo y la euforia general era impresionante. La cuenta atrás ya iba por tres. Empecé a calmarme. El agua estaba tibia y el olor a cerveza era muy agradable. Vi como ultima cosa antes de sumergirme a los mierdas de mis amigos dándome ánimos a gritos que ya no oía. Me fui metiendo ¡cero! Gritó el del reloj.

APNEA II
Cada uno se agarró de los escalones como pudo para mantenerse sumergido. Aun debajo del aguas se sentía el escándalo reinante en el exterior y los gritos de toda la gente como si lo que estuvieran presenciando fuera una pelea de perros. Traté de relajarme. Ya que iba a hacer el ridículo al menos no saldría el primero. Debía pensar en otra cosa, pero la imagen de Yelaine dándome un sonoro tortazo en toda cara y de los bichos amigos burlándose me venía como una pesadilla. Debo pensar en algo bueno, me dije una y otra vez hasta que enganche el primer canal. Ahí me refugié por un rato.
Una bicicleta. Quizás si reunía algo de dinero pronto podría tener una bicicleta. Pero una 28 rusa, de freno de pedal no de esas chinas raras que se ven por ahí de vez en cuando llenas de letras chinas y que no corren na. Con una bicicleta podría llevar a Yelaine por todo el malecón en la parrilla y quien sabe, algún que otro viajecito a playas del este. Aayy ¿como seria con Yelaine en playas del este? La abrazaría metidos en la playa por mucho rato, sin besarla ni nada. Ni nada ni nada solo abrazarla para demostrarle que la quiero y que…que me gusta abrazar. Incluso podría tener dinero para ir a comer pizza a 23 y 12 a Cinecittá. Ver atardecer en el malecón. Sería cuestión de ahorrar un poco y no gastarme el dinero en equipos de buceo que era algo prohibitivo como bien decía mi padre – este muchacho inventando gana más que yo trabajando- pero la escuela era un problema, una perdida de tiempo. El que inventó la escuela era un criminal. Se me subió un poco los latidos del corazón cuando volví a la realidad. Un estridente silbido marcaba el primer minuto. El pitazo ininterrumpido de un silbato de estos de policía que tenía una bolita adentro que no había uno que me cayera en las manos y yo no se la sacara, me trajo de nuevo de mis agradables sueños y uno de los muchachos salió desesperado por coger aire. Al menos ya no era yo el primero pero me sentía amplio. Además. El panorama que había afuera era como para ahogarse en la piscina con gusto y no salir más a la cruel realidad de un amor agresivo por unos simples mocos y unos amigos traidores. Seguí escapando de lo mío y el murmullo histérico de lo que sería un buen escándalo competitivo se fue alejando de nuevo. Me quedé solo. Solo en el mundo. Pensé en el azul del mar. En como mi padre se le había ocurrido decirle al buzo de su trabajo que ni se le ocurriera enseñarme a bucear. Como este me daba rodeos para escaparse de tal compromiso y al enterarse mi padre de que ya yo estaba buceando sin ningún tipo de conocimiento por pura cabezonería, además con unos equipos destrozados. Fue en busca de el y le pidió a gritos que me enseñara bien. Emilio, no entendió nada, que así se llama mi primer maestro pero me enseñó todo lo que pudo, todo lo que me sirvió para llegar vivo hasta el sol de hoy. ¡Pitido otra vez! Cada vez que sonaba me traía de vuelta de manera brusca y estridente. Había salido otro de los muchachos y minuto dos. Miré y solo alcancé a ver como sus pies subían por la escalera. Tengo que irme, tengo que irme. Pensaba pero tratando de no desesperarme. Me fui otra vez. Los delfines que vi en el mar eran hermosos. Como saben que uno es humano y se le acercan no se. Pero cada vez que estaba pescando y venían delfines yo empezaba a llorar. Es como ver ese familiar que se fue a través de un cristal. Ellos me hablaban con sus ruidos pero pobre de mi yo no entendía nada. Pobre de los humanos, pensaran ellos. Era curioso como en la inmensidad azul aparecían y desaparecían sin dejar rastro ni hacer ruido. Los delfines son la gente más hermosa que puebla este planeta. A ver, si yo hubiese llegado con Yelaine a la playa y después de estar un buen rato abrazados le digo serio ¿quieres ver un delfín? Y a un gesto de mi mano salta uno ya sería el bombazo, la mato a mis pies y después soy capaz hasta aunque me duela de darle el bate, de dejarla, decirle que no me gustó el galletazo del Cristino, que eso le había quedado feísimo pero pondría en la historia que me dio un galletazo porque se asustó al verme llegar de manera violenta, la parte de los mocos la borraría.
Tres minutos. Todavía quedaba uno de los chicos en la piscina pero mi sensación de seguridad me hacia confiarme en que aquello no había acabado. Por momentos al venir a la realidad se escuchaba el escándalo de todas las personas que gritaban. Que pena que no se podía apostar. Hubiera puesto más salsa al espectáculo. El aire empezó a escasear. Cometí el error de mirar a mi contrincante y este me estaba mirando. Al desconcentrarme el corazón aceleró como un motor y como un motor consumió de un trago las ultimas reservas de oxigeno. Me empecé a sentir mal. Traté de escaparme una y otra vez pero ya había caído en las garras de la ansiedad. La ansiedad es una esposa fiel que cuando llega a casa se queda contigo y no te suelta ni un momento, te muerde, te mima aunque tu no quieras. Aunque sientas que te estas asfixiando con ella a tu lado. Pensé en delfines, se me convertían en tiburones. Pensé en yelaine, veía el galletazo más otros de postre. Pensé en la bicicleta, me vinieron los meses o años que debería reunir para comprar una en 500 pesos. Pensé en la vida, me vi en esa piscina huyendo del mundo, queriéndome ahogar con tal de no salir en la derrota. Pensé en mis padres impotentes viendo como mi educación se convertía en ser un pescador más de los que mi padre siempre había pedido no tener. Que fuera pintor quería el pobre. Pensé en el Cristino, me vino a la mente que el perro de pistolita me estaba esperando afuera de la piscina e imaginé vivir metido dentro del agua por meses o años. Como se estrujaría la piel, como tomaría solo de esta agua salada que me estaba asqueando. El militar o lo que fuera no paraba de gritar, la gente no paraba de gritar y yo no podía largarme. Si viniera un helicóptero y me sacara de aire de ahí sin verle la cara a nadie y mucho menos a Yelaine, si se le fuera el agua a la piscina y yo me fuera por el tragante ¡CUATRO MINUTOS! El otro muchacho seguía ahí y además ni siquiera se movía. Ya me estaba molestando y eso es fatal para aguantar la respiración. Bueno, parece que no iba a ganar ¿de donde habrían sacado a alguien que aguantara cuatro minutos? Eso se veía poco, a no ser que fuera pescador. Cuatro con cinco, cuatro con diez. La euforia era terrible. El escándalo a más no poder. Ya se había hecho de noche porque las luces que alumbraban la piscina entraban como rayos. Se oía a algunos desquiciados ya dando golpes en el agua con la palma de la mano y esto también me molestaba. A decir verdad, había llegado ese punto en que todo me molestaba y hacía que mi corazón cogiera bocanadas de la gastada reserva de aire para repartirlo por todo el cuerpo como si fuera un día normal. Nunca había reparado en el tiempo que aguantaba sin respirar. Los años de pescar submarino parece que habían servido de algo pero como no tenía reloj no sabía cuanto era y ahora iba con cuatro minutos con quince. El otro empezó a estremecerse, a convulsionar. Se tiraron varias personas a la piscina y lo sacaron en brazos. Yo me calmé un poco al saber que había ganado y de chulo me quede unos diez segundos mas hasta que me sacaron por la fuerza. Hubiera querido ser sordo pero era el ganador y tuve que oír todo el escándalo hasta que me dieron mi kake. Busqué a Yelaine entre el publico hasta que di con ella, ahora me sonreía, pero además ella y sus amigas. Y mis tres mal amigos haciendo ver constantemente que andaban conmigo y sacándole conversación a todas las que podían. De paso, se comieron el kake. Yo no tenía ganas de comer. Cuando les pregunté tan tranquilos me dijeron. Acuérdate que somos colados y tenemos que irnos nadando ¿Qué querías que hiciéramos?¿que saliéramos con el kake por la puerta? Terminamos el día con el chiste del programa para bailar ¡¡¡QUE VOLÁ CON MI KAKE????? Y me fui nadando no sin antes saberme el teléfono de la casa de Yelaine que vivía en nuevo vedado por atrás del cementerio de los chinos. Con Yelaine hubo mas historias raras. Pero ya las contare en otra ocasión. Averiguamos que ese tipo de competencia la hacían los jueves y quedamos para el próximo. A comernos otro Kake.

20 comentarios:

El Santaclareño dijo...

ño asere!!. CUATRO minutos aguantando la respiracion!!!! Eso nada mas se da con ustedes, gente de la costa.
Nosotros, los de tierra adentro teniamos que esperar a un fin de semana o las vacaciones para ir al mar. Es por ello que mi record, cuando estaba en condiciones optimas, es el asombroso 1 minuto 50 segundos...y me tuvieron que sacar medio ahogado.

Esta bello el video, yo soy unos de los que piensa que los delfines pudieran tener consciencia...y en cierta forma, pudieran evolucionar mucho mas si las condiciones fueran las mas apropiadas.

elyoyin dijo...

eso tambien esta dado porque aprendi a pescar submarino casi al mismo tiempo que a caminar. tanto tiempo queriendo ser delfin y algo s ele pega a a uno

elcorsarionegro dijo...

De que mañana me doy un chapuzon me lo doy, te digo el lunes cuanto aguanto jejejejeje. Los domingos prohibido encender la PC, recetado por el medico.

El Santaclareño dijo...

(sigh!) Que envidia no tener que encender una PC un dia. Por suerte o por desgracia, si no enciendo al menos una en un dia, no como.

Yoyin, compadre, Ud. tiene que venirse a vivir cerca del mar. Tu estas, literalmente, como un pez fuera del agua. Ese es todo tu problema, estas viviendo demasiado lejos del mar...
Te lo dije una vez y te lo repito, ven a vivir a Miami...
Lo del problema politico, olvidate de eso. Los politicos van y vienen, y esta situacion de los viajes a Cuba tiene los dias contados...
Y sabe Dios, a lo mejor aqui ten encuentras con Yelaine....jejejeje

Anonymous dijo...

y si fu el delfín el que llamó en sueños al hombre porque el delfín deseaba ser hombre?
Preciosa historia. Y las imágenes, fantásticas.
Gracias hermano

HAV-SDQ dijo...

Noooooo!!! no te dejes provocar loco!! tu mejor vente a ALICANTE o a CANARIAS, pero a MIAMI? a hacer que? na brother, no es por politica, pero en verdad que muchas veces el ambiente viciado embrutece, mejor quedese en la vieja europa, que a pesar de los pesares la matrona es la matrona. Yo vivo en una isla que se parece a la de nosotros, porque la verdad no tengo pantalones para dejar de oler el mar, y verlo, mato a cualquiera que me lo prohiba, imaginate que vivia a 10 cuadras de la orilla del mar, ahora vivo a 15, e = voy todos los dias a estar aunque sean 10 min, para que se lleve todas mis cargas y me de de su paz, aunque hay veces esta tan encojonado, que me manda pal carajo... jajaja. Un abrazo y gracias por dejarnos fisgonear en tus regresos a cuba... me has roto los huevos con ellos, y la verdad que los tengo marcados y cada vez que me come el gorrion los abro, para darme cuenta que 2 horas de vuelo y la distancia de 1 usos horario no es nada, y que mi ciudad sigue ahi. Echale palante y sigue disfrutando y haciendonos disfrutar de todas estas cosas que nos haces sentir. (sin pajareria que ahorita viene un jodedor y dice lo que tu sabes).

El Santaclareño dijo...

Hum!,
Cuando empiezo a ver palabrejas, (y frasejas) como:
1-provocar, (provocacion)
2-ambientes viciado de Miami
3-alla nadie me obligo a nada..etc,
...por alguna razon siempre recuerdo el compañero secretario del buro de base de la UJC de cuando estuve en el SMG. Para él, el mundo solo tenía dos tonos: rojo y negro. O pertencias o a un color o al otro. Siempre tenía la razón: Noventa millas al norte, TODOS son unos H.P. que cojen droga, violan a las mujeres...!!!
Tsk, tsk....Que pena que todavia queden compañeros por ahi regados......
nota: al compañero se le olvido hablar del embargo cruel e inhumano...el de los EEUU...NO el que tiene el coma andante por cuarentipico de años a Cuba

El Santaclareño dijo...

...Y que viva Barack Obama!!!!!!!!

HAV-SDQ dijo...

Querido amigo del Centro del Caiman:

Nunca quise que te sintieras asi, no quise entrar en ese detalle, pero me permito la libertad de explicarte la causa de mi frase "ambiente viciado". Tengo familia en la ciudad del Sol como bien llaman a miami, y ellos son los primeros que me comentan que lamentablemente (sin politiquerias) hay demasiadas perosnas que opinas como ellas o eres el enemigo, e incluso se hacen acciones bien feas. Yo no tengo evidencia,porque no he vivido alli (lo cual no quita 1 gramo de realidad a lo que ellos me cuentan) y segunda date un paseito por los blog Rui y de Armengol, y veras en toda su salsa la fauna de la cual se la pasan jodiendo en la isla las gentes que sabemos todos, y las respuestas por el mero hecho de pensar "diferente". De todas formas... Viva Barack (y que se cumpla lo de las pelis, un presi negro en la yuma!!! jejeje, eso no se lo creen ni ellos, imaginate brother que aqui los mulatos se llaman 'indios', porque no son negros, pero eso es otra historia)

El Santaclareño dijo...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

El Santaclareño dijo...

Nah man, esta bien. Es que estoy un poco cansado de ese estigma, que por desgracia, tenemos que llevar los que vivimos aqui en el Sur de la Florida. Si, tenemos los nonagenarios semi-fascistas estos, (perdon para el resto de los nonagenarios), como el Saavedra ese y sus pantalones de tirantes, como un fu...ng payaso. Se fueron de Cuba porque no tenian libertad, y ahora viven aqui del cuento que van a liberar a Cuba, mientras tratan de acallar a los que no piensan como ellos...para ellos, y para los que invocan el nombre de Cuba en vano, nada mas que mi desprecio. Quieranlo ellos o no, vivimos en una sociedad de leyes, que mas mal que bien, funciona. Ya hay tres de ellos adentro, y es posible que caigan muchos mas, incluyendo el Saavedra ese.

Rui y Armengol es de lo mejorcito que hay aqui. Para mantenerme informado yo voy a tres "sources" Los blogs de ellos, mas el site de la BBC en ambos idiomas. De vez en cuando me doy un salto por "El Mundo" o "El Pais". Es la unica forma que tengo para saber que esta pasando alla fuera.

EEUU no es un mal lugar para vivir, de verdad, pero hace falta limpiar la casa. Eso es lo que espero que Obama haga, y de seguro tiene el voto de muchas personas que piensan como yo.

Hey Hav, si pasas por la calle David Masalle #9, saluda de mi parte a mi amigo dominicano, el Sr. Ygnacio Baez de parte de su amigo cubano. Espero que nos sigas regalando otros posts de humor en tu blog al estilo de la carta de Harry Potter.

Magia dijo...

Te felicito Yoyin porque esto está poniéndose bueno!

Vente a las Canarias, estaba pensando en quedarme en Madrid, pero de repente he sabido que no puedo renunciar al Mar. Así que intentaré trabajar online para regresar a mi segunda isla.

Desgraciadamente en Miami está el exilio radical cubano. También hay muchas personas que solo quieren una mejoría real en Cuba venga de donde venga. Las viejas generaciones tienden a la ultra derecha pero las más jóvenes son más bien de centro, o al menos es la impresión que tengo yo. Dime si me equivoco.

Bueno muy bueno el debate y la historia por supuesto!

Un beso a todos, mucha suerte y más magia cubana...

yoyi dijo...

la verdad que como una vez dije el humano suele errar y la politica la hacen los humanos. no creo en ningun gobierno ni politico. si algun presidente tuviera que hacer lo que hace de gratis o por un sueldo de obrero no habria presidentes, yo creo que todos los politicos van a buscar su propia gloria y ninguno va a arreglar nada en ningun pais. al final quien manda es el dinero y los negocios aqui alla y en todas partes.en miami no hay gente ni de un tipo ni de otro. hay de todo como en españa y en burundi. lo que hay que ver quien se hace sonar y porque. mis amigos de miami son gente buenisisma pero no salen en los telediarios pidiendo licencia para matar, por tanto se cree que no existen. y por desgracia los menos catalogan a los mas porque esta sociedad tiene a enseñarnos a generalizar. por cada arabe terrorista en europa hay mil albañiles, cientos de choferes y cientos de soldadores pero si preguntas dicen que son terroristas. asi pasa con los cubanos d miami. han puesto el grito en el cielo unos cuantos para conseguir venganzas y dinero y ya estan catalogados como tal.amigo. en miami hay mas gente cuerda que en ningun lugar del mundo. si no no hubieran levantado el imperio innegable que ahi existe solo comparado con las organizaciones judias pero con mas fiestas.yo estoy orgullosos de los cubanos de rusia de miami y de viet nam. porunos cuantos, no se puede catalogar un pais entero. ya habra tiempo en su momento de demostrar que esos cubanos son los que vana levantar el pais creando empleos, inversiones y haciendo por cuba lo que no se ha hecho en medio siglo. junto a los que estan adentro, cuba va a emerger colega como una burbuja en el agua. pero eso con todos los cubanos.

con todos y para el bien de todos.

Magia dijo...

No puedo estar más de acuerdo!

Camilo dijo...

Yoyin:

Excelente respuesta.

Lo mas terrible que puede suceder es que entre los propios cubanos nos estigmaticemos.

No obstante, y perdonen el atrevimiento, el alma de Yoyin pertenece a Miami. Y no por motivos politicos, que al final son los que menos cuentan, sino por su alma marinera.

Aqui, en el sur de la Florida, se puede vivir perfectamente sin politica. El que diga lo contrario, miente.

Abrazos.

El Santaclareño dijo...

Bien dicho Camilo!!!
Y añado yo:
"Que viva Sergio's y El Palacio de los Jugos"

JAjajaja...Que clase de atracon me di el otro dia en Sergio's!!! Gracias otra vez por el "tip"

Camilo dijo...

Santa:

Te lo dije, que no te ibas a arrepentir si ibas a Sergio's.

Espero ir pronto...

yoyi dijo...

caballeros que cosa es sergio´s????

no me den envidia coñooooo

Anonymous dijo...

Qué lindo todo, me he divertido un montón! Superameno y con ese toque de humor que tanto extraño.
Gracias por este ratito (¡Qué coño ratito... creo que llevo horas de fisgona!)
Un beso desde Tenerife
Diammy

Anonymous dijo...

Yo tampoco puedo vivir sin mar.
Joer, cómo me acuerdo de aquella casita que está en Boca Ciega, casi llegando a Guanabo, sí, esa que está en la arena!! Hasta me acuerdo de un salido que se me pegó en la 462 y puse como un zapato!!
Yo me vine a Canarias y fue fantástica mi elección, tengo amigos que me cuentan lo ajetreada que es la vida en Miami y después de conocer estas islas y su paz de aquí no me mueve nadie.
Un beso y sigo leyendo.
Diammy