9 de octubre de 2006

Mi Alma, mi sombra y YO


Cuando mi cuerpo se fue de cuba, mi alma estaba durmiendo. Mi sombra jugando a los dados echó a suerte si algún día nos reuniríamos de nuevo los tres en alguna parte de este mundo. La suerte dijo que sí, pero no dijo cuando.......
Mi alma tiene barbas, a veces la llevo a ver si me encuentra, a veces me pasa tan rápido por encima que no me da tiempo a encender la hoguera de aviso y me quedo irremediablemente solo en este continente de millones.
Miro los aviones que pasan y respiro sus ruidos imperdonables, quizás mi alma vaya en uno de ellos, estoy cansado de esperarla, solo la sombra me da ánimos. No viene y creo que no va a venir.
Mi alma es rebelde, desde que no la tengo acepto solo todas las tristezas, acepto incluso que me llamen desalmado cuando otro desalmado me ve en su camino, la ausencia de ella tira de mis cejas y las pone como el dibujo infantil de la casa de un campesino, en ese ángulo perfecto para que la nieve no se acumule y caiga. La nieve pesa. Se ha acostumbrado a estar sola, es que las cosas terrenales (dice) son peligrosamente aburridas. Ella vuela, grita. Solo me envidia el poder de escribir pero me recuerda que no tengo alma para escribir y que todos mis pensamientos se caerán al vacío en lo que viajo, trabajo o duermo. A duras penas logro teclear estas palabras en una llamada de auxilio. SE BUSCA UN ALMA.
A veces cuando duermo viene y me mira, eso me ha contado mi sombra porque muere cuando apago la luz y nadie la ve, dice que chasquea la lengua y dice –vaya perdida- para mi alma soy una perdida, un cuerpo vacío. De todas formas al despertar la sombra me cuenta que se siente bien y que vaya hermosa muerte tuvo ayer. A medida que sale el sol la sombra se hace más fuerte y me ayuda, me reemplaza, me empuja. No se si me tiene lastima pero es a quien tengo más cerca. -Almas renegadas- decía alguien. Esa es mi alma. La que se quedó, la que no vino conmigo porque nunca sintió falta de libertades, casi maldita. Desde entonces estamos condenados todos los desalmados a soñar que volvemos a por ellas. Desde entonces miramos con desespero y estupor cada foto, escrito o cosa que recuerde donde se quedó nuestra alma. Desde entonces no paramos de buscar en cada rincón un pedacito de Cuba, para ver si entre tantas almas de cuerpos exiliados, encontramos la nuestra.

5 comentarios:

Omar Rodríguez dijo...

Yoyin:
No me canso de repetirlo, como decía Samuel Feijoo:

Yerba

Aprende la lección de la yerba,
echa tu hoja.
Ella ignora si aprovechará su trabajo
y echa su hoja verde.
No se pregunta si vendrá el poeta
a cantarla,
a comer de sus verdes para dar esperanzas.
Si vendrán los amantes
a reposar sobre sus palacios.
Echa su hojita verde.
No sabe si la comerá el cordero
o el diente de la nieve.
No oye la palabra polvo,
no entiende la palabra estéril.
Echa su hojita verde.

Ah, no soy una yerba:
puedo echar mi hojita verde
pero sé que los cuervos no la comen
ni el león, ni la sierpe.
Echo mi hojita.
Quizás una hormiguita cansada
a mi sombra reposará,
quizás una lombriz errabunda
eluda al buitre bajo mi verde.
Y si no viene nadie
¿qué culpa tengo yo de echar mi verde
como si viniera el orbe a comerlo?

waxaxo dijo...

a ver si algun byte nos devuelve el alma... o nos presta una por un instante.

Maria Eliana Donoso dijo...

tu tienes un alma hermosa,mi niño...dejala en paz,que ella te acompañará en tada tu vida..

Lisetcruz dijo...

Como sabes llevo muy poco tiempo aquí para hablar con propiedad.
Alguien le echo las cartas a mi mama después que me fui, y le dijo que yo iba a lograr lo que quería, pero tenía que romper con mi pasado. A veces me pregunto si hago bien en leerlos a ustedes, los que encontré por casualidad aquí en la net, con tantas cosas en común conmigo (la falta que me hace ya eso), y sobre todo esa nostalgia. Me pregunto si no estaría mejor olvidándome de todo y no royendo tanto los recuerdos.
Y como casi siempre hago, me respondo a mi misma.
No sé si en el futuro cambie de parecer, pero hoy por hoy disfruto mucho leerlos, disfruto intercambiar fotos, recuerdos, frases, leer los poemas, ver los videos. Disfruto conocer sus historias, sus tristezas, porque me identifico plenamente (aunque me entre tremendo gorrión). Y no creo que tenga que olvidarme de eso, porque sin eso me sentiría muy vacía aquí.
Yo sé que parte de mi alma se quedo en La Habana, en la Bahía, en los guiñapos de casas, en la bulla, en las calles, en los techos, en la isla entera, en mis amigos.
Pero ¿que seria de nosotros sin esa parte del alma? ¿La cambiaria?????
Es un dolor dulce, un dolor que nos hace diferentes (o al menos eso creemos, como buenos cubanos).
Yo solo espero que tú encuentres tu mitad de alma, como yo la mía, sin tener que sacrificar la que quedo en Cuba.
Y yo, por mi madre, que no te imagino con la mirada triste. Pero eso mismo a veces piensan de mi, y en el fondo…

Bedto dijo...

Hablando de cartas. Recuerdo que hace tres años y medio, una gitana me paró en mitad de la calle y me leyó la mano y me dio una ramita de romero diciéndome que me iba a predecir el futuro. No la entendí, hablaba muy rápido y creo que en rumano. Pero logré entender que en un mes conocería a dos personas importantes en mi vida. Justo en ese momento, entre ella y yo apareció una mariposa blanca. Tengo que decir que para mi, las mariposas, cuando se cruzan en el camino, es símbolo de que vas por buen camino. Agradecí con unas monedas esa predicción y entre risas, regresé a casa. Tres semanas después, recibí un correo con una foto, donde aparecía una persona con barba, sombra,con alma, con sonrisa, bañándose dentro de un coche. Al mes, conocí en persona a este albúmino,al yoyin, en un viaje al norte de España. Y a la flaquita. Efectivamente, iba a ser una persona importante en mi vida. Me acordé de la gitana y sonreí.
El alma está junto a ti. No me cabe duda.