4 de octubre de 2006

Baracoa de oriente o la odisea de Manrico

Pronto voy a volver de visita a Cuba, quizás esta vez vaya de extranjero, con TUR alquilado y todo, pero prometo que al menos un día voy a coger botella en vía blanca, voy a comer pizzas del puente de hierro, me voy a sentar en el contén con los socios a tomar ron y a vender piezas de bicicletas y más que nada voy a coger un poco de selva.

Cuando fui a sacar el pasaje a (Onlinetours) una agencia de pasajes cubana establecida en España y donde a veces te hacen muchas preguntas como si estuviera en la 3ª de Zapata y C, me encontré con unos plegables de estos de publicidad donde lo pintan todo muy bonito y esperando a que se hicieran las búsquedas de las reservas me puse a leerlo. Hablaba de muchos lugares donde visitar, muchos lugares en los cuales he estado pero no en clase turista sino en clase friky pelú hijodeputaaquinovasaentrar.

Estuve haciendo un poco de recuerdos y en uno de esos viajes a Baracoa iba con una familiar mía que es española y se le ocurrió (española al fin) desayunar en la cafetería de uno de los hoteles de Baracoa. Que tonto que soy, sin pensar en las realidades le dije que si, porque además en ocasiones anteriores por cuestiones de trabajo había estado en ese hotel que no quiero recordar su nombre. Ya en la puerta mi educación no me permitió pasarme por alto la costumbre de saludar y más sobre todo en los lugares fuera de las capitales donde la gente es más amable, me vine a dar cuenta del error cuando el portero con su brazo horizontal en mi pecho me impedía el paso. Me gustó su forma de decirme sin rodeos la frase diabólica—Los nacionales* no pueden pasar—como si me hubiera dicho usted acaba de robarse una cartera. De nada sirvió que le dijera que solo iba a la cafetería a por un café, de nada sirvió que mi acompañante le dijera que yo venía con ella, de nada sirvió que le enseñara mi dinero, mi carné, de nada sirvió nada. La verdad es que lo primero que debí hacer directamente era no haber hablado más y dar la media vuelta, pero quería enseñarle (tonto de mí) la vista de la bahía de baracoa que se ve desde ese hotel, al final solo atiné a hacer una estupidez, le pregunté, realmente interesado quien respondía por esa norma ilegal, inconstitucional y racista y le pedí que me dijera quien se hacía responsable de eso que el me estaba diciendo que quería que me lo dijeran por escrito. Desafortunadamente la cámara de video la había dejado en el carro, vaya pena pensé. El sujeto de la puerta se puso nervioso –voy a llamar la policía— Es la opción numero uno claro- le dije sin inmutarme ni un poco- ¡pues si! quizás ellos me expliquen esa orden que cumples y que no sabes de donde salió o si ni siquiera existe. Dió media vuelta, yo también. Hay unos quiosquitos en baracoa donde venden unos cucuruchos de cocos muy ricos para desayunar y café a peso que quizás sea hasta más rico que el del hotel, y la vista a lo mejor damos un rodeo por ahí y hasta vemos una mejor, todo se arregla en esta isla con un parche, todo se resuelve ¡compañero! Me llamó el portero acompañado de otro sujeto de guayabera que se identificó como el de la seguridá. –mire…..puede entrar al hotel, discúlpeme….¿¿¿¿???? Pero tiene que rellenar estas planillas, las miré, eran tres papeles amarillentos como de hojas húmedas de esas que con las que hacían los libros baratos que nuevos parecían ya muy viejos. Pedían todo tipo de datos míos y el encabezamiento era. ASIGNACION DE SERVICIOS DEL HOTEL ********* A TRABAJADORES EJEMPLARES.

No pude más que darles las gracias por el esfuerzo realizado. Al final el hombre era buena gente y estaba “manicheando la cosa” porque el tampoco estaba de acuerdo además yo no me veía jinetero (palabras suyas) Le di las gracias y me alegre de esta gente buena de pueblo. Ya se había pasado la hora de desayunar.

3 comentarios:

Lisetcruz dijo...

Oye, friky pelú hijodeputaaquinovasaentrar, que bueno esta eso.

elyoyin dijo...

no y ahora soy oe gordofrikypelu

greenquark dijo...

Asi mismo me paso a mi en Santa Maria.Pero yo era un tipo Listo, llevaba conmigo la Cosntituciion del 75 y el poema Tengo del viejo Nicolas...Los mate con tomate, De nada sirvio que los dos policias(andaban siempre en parejas) me amenzaran, les dije que les tomaria las chapas(numerito en el pecho) y seguiria con mi queja sin sugerencias.... Y la pura me decia, esto es asi, hay pero no te toca.. Pero na, ahora podemos ir de turistas y hacer lo que tan malamente se nos negaba como ciudadanos. coño me hiciste recordar muy malos momentos !!!